El presunto terrorista conocido como "Breivik polaco", detenido cuando proyectaba volar el Parlamento de Polonia, no actuaba impulsado por una ideología concreta, sino que pretendía castigar la "arrogancia" de los políticos, a los que consideraba como una "clase ociosa", explicó hoy su abogado.

Brunon K., cuyo apellido no puede publicarse según la legislación de Polonia, fue arrestado el pasado noviembre cuando la policía descubrió sus planes de atentar con una elevada carga explosiva contra el Congreso.

El presunto terrorista no actuaba movido por convicciones políticas o convicciones xenófobas, tal y como se dijo inicialmente al relacionarle con el terrorista noruego Anders Breivik, según explicó hoy su abogado, Maciej Burdas, en declaraciones hoy al canal de noticias TVN24.

"Se suponía que sería contra la arrogancia de las autoridades, un golpe contra los políticos, a los que él consideraba como una clase ociosa", agregó Burdas.

Las primeras informaciones que siguieron a la detención de este antiguo profesor de la Universidad Agrícola de Cracovia aseguraban que era un nacionalista y antisemita que pensaba que Polonia iba en la dirección equivocada ya que, en su opinión, todas las posiciones más representativas del país estaban ocupadas por extranjeros.

Según su abogado, lo que realmente empujó al "Breivik polaco" eran sus "resentimientos" contra la clase dirigente a causa de "los impuestos, la deshonestidad, las promesas electorales incumplidas y las violaciones de la Ley".

Brunon K., detenido en Cracovia, deberá permanecer otros tres meses en prisión preventiva, según decidió hoy un tribunal de esta ciudad polaca, a la espera de juicio. ¡