Representantes de Bolivia, Brasil, Perú, Colombia y de la ONU coincidieron hoy en un foro en La Paz en la importancia de contar con mecanismos legales que permitan confiscar con rapidez los bienes de los narcotraficantes como una forma eficaz de combatirlos.

Al foro asisten los ministros peruanos de Justicia, Eda Rivas, y de Interior, Wilfredo Pedraza, la secretaria de Justicia de Brasil, Marcia Pelegrini, en sustitución del titular brasileño de Interior, el fiscal colombiano Gilmar Santander y los expertos de la ONU James Shaw y Andrés Ormaza.

El ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, convocó este encuentro para discutir las experiencias de esos países que ya tienen normas en la confiscación de bienes al crimen organizado, en particular a los narcotraficantes, ya que en Bolivia un proyecto de ley con esa intención ha sido criticado.

Pedraza destacó en una rueda de prensa la importancia de una ley que permita al Estado asumir el dominio de los bienes que se confiscan al crimen organizado, porque de esta forma, dijo, se les quita a esos grupos un "recurso elemental" para sus operaciones.

En Perú la norma abarca el narcotráfico, contrabando, terrorismo, delitos aduaneros, extorsiones, chantajes y secuestros como estrategia para arrebatar al crimen organizado "las herramientas que le permiten contratar defensas legales importantes".

Explicó que en todos los casos la pérdida de dominio de una persona sobre sus bienes, incluso de terceros, "tiene que suponer una presunción razonable" sobre el origen ilícito del bien.

Romero afirmó que las experiencias de los invitados arrojan "nuevas luces" en Bolivia para retomar el debate sobre su proyecto de Ley de extinción de bienes producto de delitos, que en este momento está en consulta en el Tribunal Constitucional.

El representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia, el peruano César Guedes, dijo a Efe que el crimen organizado mueve en el mundo una cifra de 870.000 millones de dólares, según cálculos realizados con datos de 2010.

De esa suma, el narcotráficos supone unos 320.000 millones de dólares, de los que unos 85.000 millones son generados por el circuito mundial de la cocaína producida por los países andinos Bolivia, Perú y Colombia.

Guedes remarcó que, no obstante, los campesinos productores de coca, base para producir cocaína en esos tres países se quedan con menos del 1 % de los fondos que mueve esa droga en el mundo.