Credit Suisse, el segundo mayor banco de Suiza, comunicó hoy que en 2012 obtuvo un beneficio neto de 1.483 millones de francos suizos (unos 1.200 millones de euros), lo que representa un 25 % menos que el registrado en su ejercicio anual anterior (1.953 millones de francos).

Para el consejero delegado de Credit Suisse, Brady Dougan, "2012 fue un año de transición", en el que el banco progresó de forma "sustancial en la adaptación de nuestras actividades y organización a las nuevas exigencias reglamentarias, a las demandas de nuestros clientes y al entorno actual del mercado".

Entre los avances que destacó figura la disminución de 55.000 millones de francos (44.600 millones de euros) de activos ponderados en función del riesgo -de acuerdo a la reglamentación de Basilea III-, el reforzamiento de capital del orden de 12.300 millones (9.970 millones de euros) y el recorte de 2.000 millones de francos de gastos (1.620 millones de euros).

En ese mismo ámbito, el banco se ha fijado para este año un objetivo de reducción de costes que alcanza los 3.200 millones de francos adicionales.

En el ejercicio precedente, el rendimiento de fondos propios atribuible a los accionistas fue del 4,3 por ciento, según declaró la entidad financiera helvética.

Sobre la evolución del negocio para Credit Suisse, el banco señaló que los ingresos se inscriben "en la línea de las buenas partidas constatadas en años anteriores", con una rentabilidad "que sigue aprovechando de las medidas estratégicas tomadas en 2012, principalmente en relación al aumento de capital, la reducción del riesgo y de costes".