Los ministros peruanos del Interior, Wilfredo Pedraza, y de Justicia, Eda Rivas, participarán a partir de mañana en La Paz en reuniones con sus colegas de Bolivia y Brasil sobre cooperación antidrogas, informó hoy la Cancillería peruana.

Mañana, antes de la reunión tripartita, tendrá lugar en La Paz el foro "Extinción de dominio: Herramienta eficaz en la lucha contra el crimen organizado" en el que participarán representantes de los tres países, más expertos de Colombia y Naciones Unidas.

El foro analizará las normas que existen en esos países para confiscar con prontitud los bienes de las bandas de los criminales, como una acción decisiva para anularlas.

El viernes los ministros de Bolivia, Brasil y Perú harán seguimiento de una primera reunión realizada en Lima en noviembre pasado en la que se acordó tomar medidas para el establecimiento de una cooperación tripartita frente a los problemas causados por el narcotráfico en las regiones fronterizas.

Perú es el segundo país productor de hoja de coca del mundo, con 62.500 hectáreas de esos cultivos, después de Colombia que tiene 64.000 hectáreas, mientras que Bolivia es el tercero con 27.200 hectáreas, según el Monitoreo de Cultivos de Coca 2011, elaborado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para Perú y Ecuador (Unodc).

Durante la cita en La Paz se avanzará en la conformación de un Grupo de Trabajo Tripartito, que desarrollará un Plan de Acción en el área de control de la oferta, indicó la Cancillería peruana en un comunicado.

La presencia de los ministros peruanos demuestra además "el interés del Gobierno de estrechar aún más los vínculos con países fronterizos", valorando el bienestar de las relaciones vecinales, agregó.

El Gobierno de Perú se ha propuesto erradicar hasta 22.000 hectáreas de cultivos ilegales de hoja de coca durante el 2013, unas 8.000 hectáreas más que el año pasado, según informó el ministro del Interior en enero pasado.

Pedraza dijo que por primera vez las acciones de reducción de cultivos ilegales se harán en sectores del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), una amplia zona del centro y sur del país en la que se desplazan remanentes terroristas en alianza con el narcotráfico.