Los 19 supuestos rebeldes de la República Democrática del Congo (RDC) arrestados ayer en Sudáfrica por conspirar contra el Gobierno de su país iban a recibir entrenamiento militar en territorio sudafricano, anunció hoy la Fiscalía del país austral.

El portavoz de la Fiscalía, Makhosini Nkosi, aseguró que existen pruebas que indican que los detenidos se encontraban en suelo sudafricano para recibir preparación militar con el fin de derrocar al presidente de la RDC, Laurent Kabila.

Los 19 supuestos rebeldes fueron detenidos ayer en la provincia noroccidental de Limpopo, después de una larga investigación de la Policía sudafricana en la que participaron los servicios de inteligencia y las unidades antiterroristas.

Los arrestados están acusados de violar la ley de Asistencia Militar Extranjera sudafricana, que persigue las conspiraciones contra Gobiernos extranjeros legítimos en territorio sudafricano.

De acuerdo con la Fiscalía, ninguno de los detenidos forma parte del M23, el grupo rebelde que tomó el año pasado la ciudad congoleña de Goma (este de la RDC) y puso en jaque al Gobierno central.

Los acusados, que no se personaron hoy en el tribunal, comparecerán en los próximos días ante la Justicia sudafricana.

"Una vez las autoridades sudafricanas hayan hecho su trabajo, serán extraditados", explicó Nkosi, citado por la emisora de radio sudafricana Eyewitness News.

Según la emisora de radio, no se conoce todavía quién debía proveer a los presuntos insurgentes el entrenamiento militar en Sudáfrica.

La Unión Africana (UA), por su parte, se felicitó por el arresto de los supuestos rebeldes.

El largo conflicto del este de la RDC se reavivó en 2012 con la formación del M23, un nuevo grupo rebelde integrado por antiguos insurgentes que puso en jaque al Gobierno del país.

El M23 tomó el pasado 20 de noviembre la estratégica ciudad de Goma, rica en minerales y fronteriza con Ruanda, lo que condujo a la evacuación de cientos de miles de personas y amenazó con un conflicto de repercusiones regionales.

Once días después, los amotinados, que aún controlan zonas de Kivu del Norte, abandonaron la ciudad y aceptaron una negociación con el Gobierno congoleño en respuesta a sus demandas.

La RDC está inmersa aún en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos y tiene desplegada en su territorio una ingente misión de la ONU.