El Parlamento Europeo (PE) apoyó hoy un giro radical en la Política Pesquera Comunitaria (PPC), al dar más peso a la opinión científica y establecer fechas claras para frenar la sobrepesca y proteger los caladeros.

La Eurocámara aprobó por 562 votos a favor, 137 en contra y 27 abstenciones el informe de la diputada socialista alemana Ulrike Rodust, sobre el Reglamento base de la reforma pesquera.

El voto es relevante porque es la primera ocasión en que el PE tiene poder de codecisión, junto con el Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE), en materia de pesca.

Los diputados respaldaron la adopción de medidas más drásticas que las defendidas por los Veintisiete para combatir los excesos pesqueros y permitir la recuperación de las existencias.

Entre ellas, se incluye el objetivo de lograr la recuperación de los niveles de reservas en 2020 y de que, en el futuro, las cuotas pesqueras anuales de cada país se fijen teniendo en cuenta "el criterio científico" y el "principio de precaución", a falta de datos del estado de las reservas.

La comisaria europea de Pesca, Maria Damanaki, valoró en un comunicado al término de la votación el respaldo de los eurodiputados a una reforma "ambiciosa", que sigue la línea propuesta por Bruselas.

En particular, destacó el apoyo al objetivo de conseguir un "Rendimiento Máximo Sostenible" (RMS) de existencias pesqueras en el mar y por otro, de establecer "fechas claras" para eliminar los descartes (capturas no deseadas de peces que después, muertos, son arrojados al mar).

Los eurodiputados propusieron establecer, para 2015, los índices de mortalidad por pesca en niveles que permitan la recuperación de las poblaciones de aquí a 2020.

Sobre los descartes, apoyaron obligar a los pescadores a descargar en puerto todas las capturas a partir de 2014, de acuerdo con un calendario específico para cada especie, para cumplir con la obligación en todas las pesquerías en 2020.

El informe también pide que se dé prioridad a los planes de gestión pesquera plurianuales, lo cual permitirá establecer previsiones más a largo plazo y contribuirá a que la industria pueda invertir y planificar sus acciones futuras.

La organización ecologista Greenpeace dijo en un comunicado que el voto supone un "enorme giro" para eliminar los excesos pesqueros.

También advirtió de que países como España y Francia "lo tendrán cada vez más difícil" para seguir defendiendo a la industria, "sin preocuparse por el bienestar a largo plazo de los océanos y la mayoría de los pescadores".