UBS, el mayor banco de Suiza, informó hoy de que cerró 2012 con unas pérdidas netas atribuidas de 2.511 millones de francos suizos (2.000 millones de euros), a causa de su plan de reestructuración y de las provisiones constituidas para hacer frente al escándalo del Libor.

Las fuertes pérdidas, que contrastan con el beneficio de 4.138 millones de francos de 2011, fueron consecuencia de un segundo semestre nefasto, con pérdidas netas atribuidas de 4.027 millones de francos (2.137 en el tercer trimestre y 1.890 en el cuarto).

En un comunicado, la entidad bancaria atribuyó el resultado a los 2.080 millones de francos (1.600 millones de euros) apartados para hacer frente a los gastos judiciales y a eventuales compensaciones en relación a su participación en la manipulación del Libor.

Esto se suma a los 414 millones de francos (330 millones de euros) destinados a afrontar los costes de reestructuración de la entidad, que supondrá hasta 2015 el despido de 10.000 de sus 54.000 empleados, la mayoría vinculados a su división de inversión.

UBS destacó que frente a estos malos resultados su línea de negocio principal, la de gestión de fortunas, ha experimentado una evolución positiva, ya que ha conseguido atraer 46.900 millones de francos (38.100 millones de euros), un 31,7 % más que en 2011.

Tras conocerse los resultados, las acciones de UBS se depreciaban un 0,26 % en la Bolsa de Zúrich.