Los marineros griegos decidieron ampliar hasta el viernes una huelga que este martes entró en su sexta jornada y que ha paralizado el trafico marítimo a todas las islas.

Los trabajadores del sector marítimo decidieron por mayoría prolongar la protesta por 48 horas más, pese a la advertencia del Gobierno de que podría ordenar una movilización forzosa si los marineros no detenían la huelga.

El sindicato de los marineros inició la huelga el pasado jueves en protesta por las condiciones del sector y las reformas que planea introducir el Gobierno.

Los trabajadores del sector marítimo exigen las pagas atrasadas de las compañías armadoras, la negociación de un nuevo convenio colectivo ante el vencimiento del actual y el fin del empleo de trabajadores indocumentados y sin asegurar.

La huelga ha empezado a causar problemas de abastecimiento en las islas, que dependen del tráfico marítimo para el suministro cotidiano de productos básicos.

El Gobierno dirigido por el conservador Andonis Samarás había advertido ya el lunes de que si la huelga se prolongaba, estudiaría aplicar a los marineros la misma orden de movilización forzosa que el mes pasado puso fin a una huelga de los trabajadores de metro, y cuyo incumplimiento puede acarrear penas de cárcel de hasta tres meses.

En declaraciones a la televisión Mega, el ministro de la Marina Mercante Costis Musurlis dijo hoy que el Gobierno ha planteado una oferta a los trabajadores portuarios que incluye la liquidación de los atrasos salariales.

"No hay ninguna razón para que la huelga continúe", dijo Musurlis, horas antes de que el sindicato rechazara la oferta.

A la pregunta de que ocurriría si los marineros decidían, como ha ocurrido, continuar con la huelga, Musurlis respondió que "en tal caso, el Gobierno tomará sus decisiones".