El grupo independentistas tuareg Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) ha reivindicado la captura en el norte de Mali de dos líderes radicales islámicos, el pasado sábado, cerca de la frontera con Argelia.

En un comunicado difundido en su página oficial, el MNLA asegura haber detenido a "dos terroristas" en la región de In Jalil. Se trata, según la nota, de Mohamed Musa Ag Mohamed, que identifica como uno de los tres principales dirigentes del grupo salafí Ansar al Din, y de Oumein Uld Baba Ajmed, un alto responsable de la agrupación terrorista Monoteísmo y Yihad para África Occidental (MYAO).

Según el escrito, ambos líderes han sido trasladados a Kidal, ciudad controlada por el MNLA y donde las tropas francesas mantienen su presencia en el aeropuerto.

El pasado domingo, una fuente de seguridad maliense había informado de la detención de Musa Ag Mohamed cerca de la frontera con argelia y de su traslado a Kidal, donde se encontraba bajo custodia de las tropas galas.

Según el MNLA "dentro del marco de la coordinación antiterrorista puesto en marcha con las fuerzas francesas de la operación Serval, el MNLA transmitirá a estos últimos todas las informaciones recogidas en el curso de los interrogatorios de los dos prisioneros". De lo que se deduce que tanto Ag Mohamed como Baba Ajmed, están siendo custodiados por combatientes tuareg.

El comunicado agrega que el día 1 de febrero fueron capturados por hombres del MNLA de "otros dos terroristas" a bordo de un vehículo cargado de explosivos. No obstante, no se ofrecen más datos sobre la identidad o lugar de los hechos.

En el escrito, firmado por el portavoz del grupo, Mossa Ag Attaher, también se asegura que esto es una prueba del "compromiso real" del grupo con la lucha antiterrorista.

Ansar al Din, grupo comandado por Iyad Ag Gali, se hizo con el poder de las provincias septentrionales malienses de Gao, Kidal y Tombuctú tras arrebatárselas por la fuerza al MNLA, que había ocupado las principales ciudades del norte el mes de marzo.

Sin embargo, tras la intervención militar francesa de apoyo al Ejército maliense, el pasado 11 de enero y del consiguiente debilitamiento de Ansar al Din y de los otros grupos rebeldes y terroristas afines, el MNLA resurgió en la ciudad de Kidal y en otras localidades.

Desde allí ha hecho un llamamiento al diálogo y ha prometido cooperación en la lucha contra los grupos radicales salafíes, siempre que las tropas del Ejército de Mali no entren en territorio bajo su control.

Una exigencia muy criticada por la clase política en Bamako, pero que, de momento, parece que se está respetando.