Las autoridades belgas desplegarán hoy un reforzado dispositivo de seguridad para escoltar al pederasta y asesino Marc Dutroux a la vista judicial en la que solicitará la libertad condicional, según estimaciones policiales recogidas por la televisión belga RTL.

El gasto estimado, según ese medio, para proteger a Dutroux ascenderá a unos 50.000 euros.

Los representantes policiales consideraron "desproporcionada y muy cara" la seguridad que rodeará a Dutroux en su desplazamiento al Tribunal de Aplicación de Condenas de Bruselas para presentar formalmente una petición de libertad condicional bajo vigilancia electrónica, tras haber cumplido un tercio de su condena.

El que llegó a ser conocido como el "enemigo público número uno" de Bélgica fue detenido hace 17 años y condenado a cadena perpetua por el secuestro y violación de seis niñas y jóvenes de entre 8 y 19 años, de las que cuatro fueron asesinadas.

La posibilidad de que Dutroux salga de prisión ha causado una gran polémica en Bélgica y ha llevado al Gobierno a plantear un endurecimiento de los requisitos necesarios para beneficiarse de la libertad condicional.

La tensión que ha provocado la vista de Dutroux ante el tribunal bruselense, en la que también estarán presentes los familiares de las víctimas, ha llevado a las autoridades a adoptar medidas extraordinarias de seguridad.

Entre ellas figura el despliegue de unidades especializadas federales y bruselenses, la vigilancia en torno al Palacio de Justicia, un vehículo blindado para desplazar a Dutroux y un helicóptero policial.

"Hemos hecho una primera estimación sobre la base de nuestros parámetros y llegaremos fácilmente a (unos costes por valor de) 50.000 euros. Hemos tenido en cuenta también la presencia de 120 a 125 policías. Y, aún así, es un cálculo muy prudente por nuestra parte", señaló el presidente del sindicato policial Sypol, Geert Cockx.

"Hubiera sido más práctico organizar esta vista en el seno de la prisión en la que se encuentra Dutroux, no hacía falta llevar a cabo toda esta operación. Habría que haber pedido a los afectados y al juez que se hubieran desplazado a la prisión", estimó Cockx.

Por su parte, el presidente del Tribunal de Primera Instancia, Luc Hennart, consideró que el "lugar natural" para celebrar un acto judicial es el Palacio de Justicia y rechazó la opción de celebrar la vista en la prisión.

La puesta en libertad el pasado julio de la exesposa y cómplice de Dutroux, Michelle Martin, creó una gran polémica en el país, después de que la mujer hubiera cumplido 16 de los 30 años a los que había sido condenada.

Martin ingresó en un convento de monjas clarisas en la localidad de Malonne (sur de Bélgica) para continuar con su reinserción, una decisión que recibió amplias críticas tanto de los familiares de las víctimas como de parte de la sociedad belga y generó el temor a que el propio Dutroux sacara provecho de las lagunas del sistema legal belga.

A raíz de ello, el Ejecutivo federal planteó una reforma de la legislación penal, que sin embargo tardará meses en tramitarse, mientras que Dutroux podría acceder a la libertad condicional a partir del próximo 30 de abril, si el juez se la concede.

Tanto la dirección de la prisión donde cumple condena Dutroux como la Fiscalía han recomendado que se rechace la petición de libertad condicional, opiniones que no prejuzgan el fallo del Tribunal bruselense.