Al menos seis personas murieron hoy al reanudarse los enfrentamientos entre el movimiento radical chií de los hutíes y un grupo salafista en la provincia de Saada, en el noroeste de Yemen, informaron a Efe fuentes tribales.

Los choques se produjeron cuando un grupo de rebeldes hutíes intentó confiscar las armas a dos combatientes salafistas (suníes rigoristas) en un puesto de control establecido por los chiíes en la zona montañosa de Al Ashash, en la frontera con Arabia Saudí.

Según las fuentes, cuatro hutíes y dos salafistas fallecieron en este suceso, que terminó con la detención de dos salafistas por parte de los rebeldes chiíes.

Abdulá Husein Mana, hermano de unos de los fallecidos salafistas, acusó a los hutíes de violar la tregua establecida desde hace un año entre las dos partes, lo que, afirmó, desencadenó los enfrentamientos de hoy.

"Hay una tregua que permite a las personas pasar con su armas (por los puestos de control). Eso es una violación a la tregua por la parte de los hutíes", dijo a Efe Mana.

Esos choques rompieron la calma relativa en la provincia de Saada que ha reinado desde que las dos partes firmaron un acuerdo en febrero de 2012 para poner fin a los enfrentamientos sectarios que estallaron a finales de 2011.

El movimiento de los hutíes, dirigido por Abdelmalek Badredín el Huti, acusa a Arabia Saudí de apoyar a los salafistas para limitar el dominio de ese grupo chií en su frontera con Yemen.

Los hutíes se alzaron en armas en 2004, dirigidos por Husein al Huti (padre del actual líder), quien pereció en septiembre de ese año durante el primer levantamiento rebelde que causó desde entonces hasta el inicio de 2010 miles de muertos en sus filas y en las del Ejército yemení.