El Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) anuló hoy las sentencias a 30 años de prisión dictadas contra dos exministros ruandeses, condenados por su participación en el genocidio del país de 1994, y ordenó su inmediata puesta en libertad.

La Corte de Apelaciones decidió revocar las sentencias contra el exministro de Comercio, Justin Mugenzi, y contra el exministro de Servicios Públicos, Prosper Mugiraneza, por "errores en la valoración de pruebas circunstanciales", según un comunicado del TPIR remitido a la prensa.

Tanto Mugenzi como Mugiraneza fueron sentenciados a 30 años de prisión por el TPIR el 30 de septiembre de 2011 por "conspirar para cometer genocidio" y por "incitar directa y públicamente a cometer genocidio".

Las condenas, que ambos apelaron, fue revocada hoy por decisión de un tribunal presidido por el juez Patrick Robinson, por lo que serán liberados del Centro de Detención de las Naciones Unidas de Arusha, donde permanecen arrestados.

El genocidio de Ruanda comenzó después de que en las últimas horas de la noche del 6 de abril de 1994, el avión privado "Falcon 50" del entonces presidente ruandés, Juvenal Habyarimana, fuera derribado por un misil cuando se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Kigali.

Tras el magnicidio, del que se culpó a la etnia minoritaria ruandesa tutsi, unos 937.000 personas de esta tribu fueron masacradas entre abril y julio de ese año, con machetes y armas de fuego, por la milicia "Interahamwe" de la etnia hutu, soldados del Ejército y la propia población civil.

Después del genocidio, el Consejo de Seguridad de la ONU estableció el TPIR en Arusha a finales de 1994 para juzgar a los principales responsables.