El estado brasileño de Santa Catarina, una de las regiones más turísticas del sur del país, registró esta madrugada una decena de ataques violentos perpetrados por bandas armadas, informaron hoy fuentes oficiales.

Los grupos violentos incendiaron siete autobuses y una grúa y también fueron responsables de otros dos intentos de incendio a colectivos, además de ataques a tiros contra una comisaría, un puesto policial, una cárcel y a la alcaldía de la ciudad de Itajaí, según un recuento de la gobernación regional.

En los ataques nadie resultó herido y las autoridades, que están movilizadas por el aumento de la violencia desde mediados de esta semana, realizaron catorce arrestos, según la misma fuente.

La mayoría de los incendios se registraron en Florianópolis, la capital regional, y también en otras ciudades turísticas como Balneario Camboriu o urbes como Joinville o Itajaí.

Las autoridades atribuyen los ataques a una respuesta a las acciones policiales contra las bandas de narcotraficantes y al endurecimiento del trato de los presos encarcelados en el estado.

El comandante general de la Policía Militarizada regional, el coronel Nazareno Marcineiro, anunció hoy que la corporación va a escoltar a los autobuses por la noche para cohibir nuevos incendios.

Desde la madrugada del miércoles se han registrado al menos 14 incendios de autobuses y un total de 27 acciones violentas contra vehículos y sedes de edificios oficiales.

El pasado noviembre se registró una serie de ataques violentos similar en la misma región, que sucedió al mismo tiempo de una ola de incendios y asesinatos ocurrida en Sao Paulo.

En el caso de Sao Paulo, los ataques fueron orquestados por bandas de narcotraficantes cuyos cabecillas están encarcelados y dan las órdenes desde las prisiones, según las autoridades de la región.