Rusia conmemora el 70 aniversario de la batalla de Stalingrado (Volgogrado), ciudad que justamente hoy recupera por un día el nombre con el que pasó a la historia como escenario del capítulo más sangriento pero también decisivo de la Segunda Guerra Mundial.

Los festejos para recordar aquella batalla, que se llevó alrededor de 2 millones de vidas entre julio de 1942 y el 2 de febrero de 1943, día en que se rindió a las tropas soviéticas el legendario mariscal alemán Friedrich Paulus, serán presididos hoy por el presidente ruso, Vladímir Putin.

El líder ruso presidirá una marcha militar en la ciudad bañada por el Volga, tras lo que visitará el memorial dedicado a los caídos en la batalla en la que el Ejército Rojo derrotó a las tropas alemanas.

En julio de 1942, la antigua ciudad de "Tsaritsin", cuyo nombre se había cambiado en 1925 para honrar al líder soviético, Iósif Stalin, estaba a punto de caer en manos de los alemanes, por lo que Moscú tuvo que recurrir a reservistas sin experiencia, muchos de los cuales perecieron bajo el infernal bombardeo alemán.

Según la historiadora Tatiana Prikázchikova del Museo de Stalingrado, ni Hitler ni Stalin sospechaban que esa ciudad sería crucial para decidir el destino de la guerra.

Stalin pensó que Hitler optaría por lanzar en el verano de 1942 una nueva ofensiva sobre Moscú, pero los alemanes renunciaron a la capital rusa y decidieron hacerse con el control del Cáucaso para cortar los suministros de combustible al Ejército rojo.

Como consecuencia, la ciudad de poco más de medio millón de habitantes prácticamente desapareció de la faz de la tierra debido a los bombardeos alemanes y que en sus calles y en los alrededores perecieron más de 2 millones de soldados soviéticos y alemanes.

Además de ser una de las batallas más sangrientas de la historia de la humanidad, los historiadores opinan que Stalingrado cambió el rumbo de la contienda mundial, ya que los soviéticos demostraron al mundo que el poderoso Ejército alemán no era invencible.

Stalingrado supuso el comienzo de la larga contraofensiva soviética que lograría la expulsión del invasor nazi y se culminaría en la captura de Berlín en mayo de 1945.

En la víspera del aniversario, las autoridades de Volgogrado volvieron a decidir, como todos los años, recuperar para las efemérides el nombre de Stalingrado, pese a la controversia que esta medida motiva.