El primer ministro dimisionario de Italia, Mario Monti, apuesta por aumentar la edad de jubilación "efectiva" en su país para garantizar el equilibrio del sistema de pensiones italiano y una "nueva formulación" de los contratos indefinidos que los haga más "flexibles" y menos "costosos".

Estas son dos de las propuestas presentadas hoy en Milán (norte de Italia) como parte del programa sobre el mercado laboral y el Estado del bienestar de Monti para las elecciones generales de los próximos 24 y 25 de febrero, en las que el senador vitalicio italiano pretende mantenerse en el poder.

"Existe la necesidad de aumentar la edad de jubilación efectiva, y garantizar en el tiempo el equilibrio de los sistemas de pensiones públicos, a pesar del progresivo envejecimiento del país", reza el programa, según recogen los medios de comunicación italianos.

Esta propuesta se enmarca en las medidas que Monti, candidato predilecto por los defensores del rigor presupuestario de la Unión Europea (UE), ha llevado a cabo en los trece meses que ha estado al frente del Gobierno tecnócrata italiano, desde noviembre de 2011 hasta su dimisión el pasado diciembre.

Menos de un mes después de llegar al Gobierno, en medio de las turbulencias de los mercados que cuestionaban las finanzas de Italia, Monti aprobó un plan de ajuste por valor de más de 30.000 millones de euros que incluía una reforma de las pensiones, en las que ya se dificultaba y penalizaba las jubilaciones anticipadas.

En ese plan de ajuste se retrasaba ya la edad de jubilación a los 67 años tanto para hombres como para las mujeres, de los 65 que hasta entonces tenían que tener ellos y los 60 de ellas.

En su programa, Monti propone además "experimentar una nueva formulación experimental del contrato indefinido, para hacerlo más flexible y menos costoso", reduciendo además la llamada cuña fiscal, que mide la parte del salario que va destinada al pago de impuestos y las cotizaciones sociales.

Durante la rueda de prensa ofrecida en Milán para presentar su programa, Monti, cuya candidatura a primer ministro cuenta con el apoyo de tres listas para la Cámara Baja y una única para el Senado, arremetió contra la izquierda política y el sindicato mayoritario, CGIL, por no haber permitido estos meses que su reforma laboral fuera más ambiciosa.

Monti apuesta además por la institución de un subsidio de desempleo generalizado en Italia del 70 % del salario y por que Italia aumente la tasa de ocupación femenina del actual 46 al 60 %.

Frente a quien le acusa, como Berlusconi, de solo haber traído aumento de impuestos, el excomisario europeo aseguró que esas tasas han servido para evitar la quiebra del país y que, una vez pasada la emergencia financiera, ahora se puede pensar en reducirlas.