Familiares de parte de los 19 muertos que dejó el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidieron hoy el regreso a prisión de dos exjefes policiales y que se niegue la excarcelación a un tercero.

La portavoz de la Asociación de Víctimas del 11 de Abril, Yesenia Fuentes, reveló a periodistas tras una reunión con la fiscal general, Luisa Ortega, que le pidieron gestionar en los tribunales que se "revisen las medidas sustitutivas" a la cárcel dictadas a favor de los excomisarios de la extinta Policía Metropolitana Lázaro Forero y Henry Vivas.

También que se niegue la excarcelación del exsecretario de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Metropolitana Iván Simonovis.

Los tres jefe policiales, detenidos desde 2004, fueron condenados a 30 años de prisión tras ser declarados culpables de ordenar a agentes del ya extinto cuerpo policial disparar contra seguidores de Chávez apostados en los alrededores del palacio presidencial en rechazo al golpe de Estado entonces en gestación.

Forero y Vivas cumplen prisión domiciliaria tras comprobarse hace dos años que padecían de graves problemas de salud, en tanto que familiares de Simonovis pidieron recientemente una medida humanitaria por el mismo motivo.

En respuesta a la petición que le hizo la familia de Simonovis, el vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, declaró ayer que no "puede haber impunidad" para los responsables de los crímenes del golpe de Estado.

"La ley tiene que caer con todo su peso sobre esos criminales, no puede haber impunidad sobre esos crímenes y esos criminales", agregó Maduro.

El 11 de abril de 2002, miles de manifestantes de oposición que se dirigían a la sede del Gobierno para pedir la salida de Chávez fueron atacados, al igual que los simpatizantes del presidente, por francotiradores y policías metropolitanos, que mataron a 19 personas y dejaron al menos 100 heridos.