La aerolínea japonesa All Nippon Airways (ANA) anunció hoy que mantiene intacta la previsión de sus resultados financieros para el actual ejercicio fiscal, en el que espera ganar más de 320 millones de euros, pese a los problemas registrados con sus Boeing 787 Dreamliner.

La compañía mantuvo su perspectiva de obtener un beneficio neto de 40.000 millones de yenes (324 millones de euros) durante el año fiscal 2012, que en Japón concluye el próximo 31 de marzo.

Esto supondría un 42 % más que lo ganado en el ejercicio 2011, pese a que las averías registradas en el 787 la han obligado a suspender operaciones hasta nuevo aviso con ese modelo, lo que ha supuesto la cancelación 459 vuelos en enero y, de momento, de otros 380 en febrero.

ANA reconoce en un comunicado que ha calculado que "el impacto de estas cancelaciones sumará un recorte en ingresos de 1.400 millones de yenes (11 millones de euros)", y ha decidido mantener su previsión de ingresos totales para el ejercicio 2012 en torno a 1,47 billones de yenes (11.934 millones de euros).

Con respecto a los nueve primeros meses del presente ejercicio, ANA obtuvo entre abril y diciembre de 2012 un beneficio neto de 52.200 millones de yenes (423 millones de euros), un 54,6 % más que en el mismo periodo de 2011, y un beneficio operativo de 1,07 billones de yenes (8.727 millones de euros), un 18 % más.

Además, cosechó unos ingresos de 1,13 billones de yenes (9.192 millones de euros), un 5,8 % más que en esos nueve meses de 2011.

Hace dos semanas la empresa anunció la cancelación de operaciones con sus 787 para inspeccionarlos, después de que el 16 de enero uno de sus Dreamliner tuviera que realizar en Japón un aterrizaje de emergencia por un fallo en una batería, el sexto problema detectado en un aparato de este modelo en apenas 10 días.

Además de la compañía nipona, que con 17 aviones 787 es hasta el momento la mayor compradora de este modelo, su rival, Japan Airlines (JAL), las autoridades de EEUU y Japón, y otras compañías de Europa, la India, Catar, Chile y Etiopía decidieron suspender también temporalmente las operaciones con los Dreamliner.