El exsenador republicano Chuck Hagel, nominado como próximo secretario de Defensa de EE.UU., afirmó hoy que el Pentágono garantizará los matrimonios homosexuales entre militares en los estados del país donde sea legal.

"Haré cumplir con diligencia nuestras leyes", aseguró Hagel durante su audiencia de confirmación en el Senado a la pregunta del senador demócrata Mark Udall sobre si el Pentágono se adaptará para evitar que la objeción de algunos capellanes a celebrar matrimonios homosexuales "discrimine o dañe a otros".

El Departamento de Defensa permite a los capellanes que aleguen motivos de conciencia para abstenerse de oficiar matrimonios entre personas del mismo sexo, pero Hagel garantizó que eso no irá en detrimento de las parejas homosexuales.

"Todos los hombres y mujeres merecen los mismos derechos, y les puedo asegurar que eso será una prioridad", afirmó Hagel en una audiencia ante el comité de las Fuerzas Armadas del Senado, en la que señaló que el matrimonio entre personas del mismo sexo es ya legal en 9 de los 50 estados de EE.UU.

Preguntado por el senador republicano Roger Wicker si se obligará a los capellanes a oficiar las bodas entre parejas del mismo sexo, Hagel respondió negativamente y subrayó que se protegerán los derechos recogidos por la ley.

Hagel ha sido escrutado por los grupos que defienden los derechos de los homosexuales por unas declaraciones que hizo en 1998, cuando consideró que un diplomático abiertamente homosexual no podría representar con eficacia al país, algo de lo que más tarde se retractó, asegurando que sus posiciones han evolucionado.

El Gobierno derogó en 2010 una ley conocida como "Don't Ask, Don't Tell" (No preguntes, No lo digas) que desde 1993 prohibía servir en las Fuerzas Armadas a los homosexuales declarados, una ley que según sus detractores fomentaba una cultura de delación y afectó a unos 13.500 militares, hombres y mujeres.