El Banco Santander logró un beneficio neto de 2.205 millones de euros (unos 2.980 millones de dólares) en 2012, el 59 % menos que un año antes, debido a la dotación de 18.800 millones de euros a provisiones para sanear su riesgo inmobiliario en España.

En una nota remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el regulador español, la entidad explicó que si no hubiera sido por estas dotaciones, el beneficio antes de impuestos habría crecido el 2 % en 2012 y habría alcanzado los 23.559 millones.

La entidad obtuvo en España un beneficio neto de 709 millones de euros, el 7,4 % más.

La diversificación sigue siendo "clave para entender la resistencia de los resultados del Grupo en un entorno tan complejo en Europa, donde desarrolla una parte muy importante de su actividad", explicó el Grupo.

De esta forma, Latinoamérica aportó el 50 % del beneficio -Brasil sumó el 26 %; México, el 12 %, y Chile, el 6 %-; Europa continental añadió el 27 % -España aportó un 15 %; Polonia, un 5 %, y Alemania, un 4 %-; Reino Unido, el 13 %, y Estados Unidos, el 10 %.

La exposición al riesgo inmobiliario del grupo se redujo a la mitad en 2012 y se situó en 12.500 millones, explicó la entidad, que añadió que la morosidad global empeoró en 0,65 puntos en 2012 y alcanzó el 4,54 %.

En España, la tasa de mora cerró 2012 en el 6,74 % tras aumentar 1,25 puntos, más de cuatro puntos por debajo de la media.

Según explicó el presidente del Grupo, Emilio Botín, "en 2012 el beneficio ha marcado un punto de inflexión. En 2013 veremos un fuerte aumento de resultados, una vez terminados los saneamientos especiales".

En cuanto a la actividad, el crédito cayó el 4 % y se situó en 720.483 millones de euros, en tanto que los depósitos se incrementaron el 4 %, hasta alcanzar los 647.540 millones.

En España, el Santander terminó el ejercicio con un recorte del 6 % en el crédito bruto y un incremento del 12 % en los depósitos, tras captar 22.000 millones en un año, especialmente en el negocio de particulares.

La mejora en liquidez le permitió devolver al Banco Central Europeo la totalidad del préstamo tomado de la entidad al Santander y Banesto, de 24.000 millones de euros.

La entidad, pese al entorno de crisis, continúa mostrando su fortaleza y capacidad de generar ingresos, que sumaron 43.675 millones en 2012, con unos costes de 20.116 millones, lo que supone unos beneficios antes de provisiones de 23.559 millones de euros.