La Casa Blanca consideró hoy que los planes de Irán de instalar nuevas centrifugadoras en Natanz son una nueva "escalada" y un "paso provocador" del Gobierno de Teherán, además de que viola sendas resoluciones de Naciones Unidas y del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Durante su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo desconocer cuántas centrifugadoras piensa instalar Irán en Natanz, pero aseguró que a EE.UU. no le sorprende ese plan por los informes de la OIEA sobre el desarrollo de centrifugadoras por parte del Gobierno iraní.

"La instalación de nuevas y avanzadas centrifugadoras es una escalada grave y una continua violación (...) de las obligaciones de Irán bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de la junta de OIEA", dijo Carney.

"Sería aún otro paso provocador de Irán, y sólo invitará a un mayor aislamiento de la comunidad internacional", advirtió el portavoz de la Casa Blanca.

"Seguimos creyendo que hay tiempo y espacio para que funcione la diplomacia, pero acciones como ésta minan los esfuerzos de la comunidad internacional por resolver las preocupaciones sobre las armas nucleares de Irán", afirmó Carney.

Según una misiva enviada por el Gobierno iraní al OIEA el pasado 23 de enero y a la que ha accedido Efe, las nuevas centrifugadoras del tipo "IR2" serían puestas en marcha en la instalación de Natanz.

El objetivo, según el Gobierno iraní, es modernizar su principal planta de enriquecimiento de uranio, para así aumentar el ritmo de producción de ese material de doble uso, civil y militar.

No es la primera vez que Irán anuncia planes de este tipo, aunque fuentes cercanas al OIEA señalaron hoy a Efe en Viena que este anuncio "es más específico" que los anteriores.

Hasta ahora, Irán dispone sólo de centrifugadoras del tipo IR1, considerablemente más lentas que las IR2.