Una operación aérea del Ejército paquistaní ha acabado con la vida de al menos una veintena de supuestos insurgentes en la zona tribal de Orakzai, en el noroeste del país asiático, informó hoy a Efe una fuente oficial.

El bombardeo tuvo lugar en la noche del lunes al martes en el área de Mamozai "y en él murieron alrededor de veinte presuntos militantes" (denominación que suelen dar las autoridades locales a los insurgentes), dijo un miembro de la Policía de Orakzai.

Una fuente del Ejército confirmó a Efe la operación aérea, pero rehusó detallar la cantidad de bajas causadas entre la insurgencia "ya que es una zona remota sin tropas desplegadas y no podemos precisar cuántos insurgentes murieron".

El diario local Dawn dio noticia del operativo y situó en 33 el número de fallecidos, pero, según el rotativo, la mayoría de las muertes fueron en la vecina agencia tribal de Khyber, algo desmentido por el Ejército y las autoridades locales de esa zona.

El área atacada por las fuerzas paquistaníes se encuentra muy cercana al conflictivo valle de Tirah, que desde hace casi una semana es escenario de encarnizados enfrentamientos entre diversos grupos armados integristas que pugnan por el control de la región.

En esos choques han muerto "al menos 70 insurgentes en los últimos cinco o seis días", según dijo hoy a Efe un funcionario del organismo de coordinación de las áreas tribales.

El codiciado valle tiene un importante valor estratégico porque constituye un paso natural desde el noroeste de Pakistán a Afganistán, y además ofrece una zona de difícil acceso y fácilmente defendible de incursiones externas.

Desde finales de 2011, el Ejército paquistaní pugna con los integristas por el control del estratégico triángulo formado por las zonas tribales de Orakzai, Khyber y Kurram, que dan entrada a Afganistán y a bastiones insurgentes situados más al sur.