La organización ecologista Sea Shepherd ha interceptado a un ballenero japonés en los mares antárticos, en su primera acción contra la cazas de cetáceos esta temporada, informaron hoy medios locales.

El barco Brigitte Bardot detuvo ayer al nipón Yushin Maru 3, que sufría con las condiciones meteorológicas adversas de la zona, según la cadena australiana ABC.

El capitán del buque ecologista, Jean Yves Terlain, dijo que la posición en la que se encontraba el ballenero, lejos del litoral del continente antártico donde se concentran en general las ballenas para alimentarse de krill, apunta a "que la flota (japonesa) ha sido afectada por el mal tiempo en los últimos días".

La presente campaña de Sea Shepherd en la Antártida agrupa a cuatro embarcaciones y 120 personas, y es la más importante que realiza la organización ecologista hasta la fecha.

El jefe de la misión y exlíder del Partido Verde Australiano, Bob Brown, declaró a la citada emisora que se siente "muy feliz" de que la flota de Japón, que ha reforzado la seguridad, no haya podido todavía matar ballenas, cuando queda poco para que concluya enero, un mes importante para la caza de cetáceos.

En la campaña 2011/2012, Japón no cubrió un tercio de su cuota, fijado en unas 900 piezas, debido al mal tiempo y las acciones de dos barcos de Sea Shepherd, que siguieron a los pesqueros japoneses durante 27.000 kilómetros e impidieron la faena en varias ocasiones.

Australia, Estados Unidos, Holanda y Nueva Zelanda han instado a los ecologistas a adoptar una actitud responsable esta temporada en aguas de la Antártida, donde Sea Shepherd ha protagonizado en ocasiones anteriores abordajes, lanzamientos de ácidos corrosivos o encadenamientos de sus activistas a los balleneros japoneses.

Japón abandonó la caza de ballenas en 1986 tras una moratoria internacional, pero la retomó en 1987 tras alegar motivos científicos y fletó expediciones a la Antártida en nombre del Instituto de Investigación de Cetáceos.