Las tropas francesas controlaban esta mañana el aeropuerto de Kidal, la última gran ciudad del noreste de Mali en poder los grupos integristas.

Fuentes del Estado Mayor del Ejército francés confirmaron la toma de control del aeropuerto, donde había aterrizado al menos un avión francés.

La emisora de radio "France Info", citando fuentes sobre el terreno, precisó que la ciudad estaba en manos de los tuareg, que en los últimos días han hecho gestos para colaborar con los franceses para expulsar a los integristas del norte de Mali.

La llegada de los franceses a Kidal se produce sólo unos días después de que se tomaran, con el ejército de Mali, las otras dos grandes ciudades del norte del país, Gao y Tombuctú, que cayeron sin apenas resistencia.

Kidal, que se encuentra a unos 1.500 kilómetros de Bamako y no muy lejos de la frontera argelina, era el feudo de Ansar al Dine, aliados a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, en una entrevista publicada hoy por "Le Parisien" señaló que "liberar Gao y Tombuctú" formaba parte del plan de la intervención de su país, que tiene intención de retirarse "rápidamente".

En la entrevista, realizada en el avión que le llevaba a la conferencia de donantes para Mali celebrada ayer en la capital de Etiopía, Fabius no había querido precisar si Kidal era el otro gran objetivo de la operación militar y se limitó a indicar que había que preservar "el efecto sorpresa".

En cuanto a la facilidad del avance de las fuerzas francesas y malienses para hacerse con el control de las grandes ciudades del norte del país, advirtió que hay que desconfiar.

"Entramos en una fase complicada, en la que habrá fuertes riesgos de atentados y de secuestros. Los intereses franceses en toda la región del Sahel están amenazados", subrayó, antes de añadir que ya se habían reforzado las medidas de seguridad, pero pese a todo "no estamos al abrigo de un golpe duro".

"Tardará tiempo para que la amenaza terrorista se descarte realmente", previno el ministro francés, que admitió que los franceses habían "matado a muchos".

De acuerdo con los cálculos de los servicios secretos franceses, citados por "Le Parisien", varios cientos de militantes integristas han muerto en la veintena de días de guerra.

Fabius indicó que "los terroristas están desorganizados" y "saben que podemos escuchar sus medios de comunicación, lo que limita su capacidad de reacción".