La cuarta ronda negociadora para renovar el acuerdo pesquero entre la Unión Europea (UE) y Marruecos comienza hoy en Bruselas y se prolongará hasta el viernes, con el objetivo de intentar cerrar los últimos flecos pendientes y facilitar la firma del convenio.

Los armadores españoles confían en que las discusiones permitan avances "considerables", tanto en las cuestiones técnicas como en los aspectos financieros del convenio, dijo a Efe el secretario general de la Confederación Española de Pesca (Cepesca), Javier Garat.

No obstante, ven "difícil" concluir un acuerdo en Bruselas en los próximos días y creen probable que haga falta una ronda negociadora más.

Entre otros objetivos, la flota española espera que Marruecos se comprometa a que la lista de tripulantes que se enrolen en los barcos comunitarios esté formada por personas "suficientemente preparadas, cualificadas y con experiencia".

También espera que, desde el lado marroquí, haya un compromiso de aportar "todas las facilidades" para los barcos que faenen a más de 200 metros de profundidad y que se adjudiquen licencias para los atuneros congeladores.

Asimismo, confían en que los cánones a cargo de los armadores "no se eleven mucho", dado que la mayoría de las flotas que aprovechan el acuerdo son artesanales.

Sobre la compensación financiera, en las discusiones celebradas hasta la fecha, Marruecos ha dado a entender que no va a rebajar sus exigencias de 36 millones de euros anuales por el acuerdo, lo que hace necesario negociar "buenas condiciones técnicas que hagan viable las posibilidades de pesca" para justificar la compensación, según Garat.

El ministro de Agricultura, Medio Ambiente y Alimentación, Miguel Arias Cañete, dijo el lunes que espera importantes avances esta semana en las negociaciones para el acuerdo pesquero con Marruecos, y confió en particular en que al menos se puedan cerrar las condiciones técnicas del pacto.

Sobre la compensación financiera, el ministro precisó que es siempre "de los temas más complejos de los acuerdos pesqueros", pero confió en que en esta ronda "se empiecen a cerrar esos extremos".

El acuerdo pesquero anterior fue suspendido por el Parlamento Europeo en diciembre de 2011 por considerarlo poco rentable, además de no sostenible a nivel ecológico.