La factura de la luz en Puerto Rico aumentará en cerca de un 13 % durante los próximos tres meses con el propósito de compensar la bajada premeditada que se efectuó un mes antes de las pasadas elecciones generales de noviembre.

El presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ángel Figueroa Jaramillo, señaló hoy en declaraciones a medios locales que el aumento de la tarifa confirma la bajada ficticia por parte de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) realizada justo antes de las pasadas elecciones.

Recordó que el pasado mes de octubre se llevó a cabo una bajada de la factura de la luz a los aproximadamente 900.000 abonados -de un total de 1,5 millones- que no se benefician de subsidios por bajos ingresos, que denunció fue ficticia y una mentira.

El sindicalista pidió por ello al Ejecutivo del gobernador que se impuso en noviembre, Alejandro García Padilla, presidente del Partido Popular Democrático (PPD), que tome medidas.

Cuando fue aprobada la bajada temporal de tarifas estaba al frente de la Junta de Gobierno de la AEE José Ortiz, mientras que el director ejecutivo de la compañía pública era Josué Colón, ambos ya fuera de la empresa tras perder las elecciones el hasta noviembre gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP).

El representante del ciudadano en la Junta de Gobierno de la AEE, Agustín Irizarry, calificó la medida de la antigua dirección de la compañía pública de electoral.

"Hacían todo lo posible para que la gente antes de ir a votar sintiera un alivio y dijera me bajaron la luz", indicó Irizarry.

Explicó que la antigua dirección de la compañía cambió la fórmula de ajuste por combustible al grupo de personas subsidiadas, que pagaron más, lo que permitió que se pudiera reducir el coste de la factura al grupo general de clientes de la compañía.

Para volver a la situación previa, la AEE tendrá que compensar esa bajada y elevar en cerca de un 13 % la factura durante los próximos tres meses a los clientes no subsidiados.

El anterior gobernador, Luis Fortuño, abordó durante su mandato la bajada de las tarifas eléctricas, de las más altas del territorio estadounidense y subvencionadas en los residenciales públicos donde vive la población con menos recursos.

Distintos colectivos han pedido en los últimos años que se eliminen los intermediarios, mayoritariamente operadores internacionales que se sitúan entre los productores de energía y el comprador, cuyas comisiones le cuestan a la AEE millones de dólares anualmente, sobrecoste que la compañía pública repercute en el cliente final.

El anterior Ejecutivo culpaba del elevado precio del combustible y la dependencia del petróleo a los altos precios de la electricidad, causa de la inversión de 98 millones de dólares en la construcción de un proyecto de energía fotovoltaica en Guayama, distrito del sur de la isla, que contará con 100.000 paneles solares.