El Gobierno egipcio tiene previsto reunirse hoy para estudiar los disturbios en el país, que han disminuido en las últimas horas en el centro de El Cairo, según la agencia de noticias estatal Mena.

Tras algunos choques esporádicos anoche, la calma reinaba esta mañana en el corazón de la capital, donde el tráfico se ha restablecido.

Mientras, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, iniciará hoy un visita de unas horas a Alemania que se ha visto obligado a acortar debido a los sucesos en Egipto, ya que en un principio tenía también intención de viajar a Francia, aunque al final no lo hará.

Antes de partir, Mursi dio poderes a los gobernadores de las provincias de Ismailiya, Suez y Port Said (noreste) para determinar la duración del toque de queda o anularlo según evolucione la situación de seguridad, explicó anoche el asesor presidencial Esam Hadad, en un comunicado.

Hadad afirmó que en los últimos días 49 personas han muerto, entre ellas dos policías, y más de mil han resultado heridas, de las que 372 son agentes, en el país.

Recordó que hace dos días, Mursi ordenó que se declarara el estado de emergencia y el toque de queda durante 30 días en esas tres provincias desde las 21.00 hora local (19.00 hora GMT) hasta las 06.00 (04.00 hora GMT).

Hadad dijo que se trata de una "medida excepcional" que tuvo que tomar la Presidencia para proteger la seguridad de los ciudadanos y de las instituciones del estado, de acuerdo al artículo 148 de la nueva Constitución que pone límites a las prerrogativas del mandatario para imponer el estado de emergencia.

El asistente de Mursi agregó que la decisión da derechos a la policía y al ejército a detener y presentar a los acusados ante tribunales ordinarios y no ante la justicia militar.

Y reiteró que el estado de emergencia se anulará en cuanto se restablezca la situación en Ismailiya, Suez y Port Said, incluso si eso pasa antes de 30 días.