Tim Grosser, candidato neozelandés a dirigir la Organización Mundial del Comercio (OMC), instó hoy a los países en desarrollo y emergentes a elegir entre un nacional de su grupo o salvar la entidad.

"Los 120 países que se consideran 'en desarrollo' de los 158 con los que cuanta la institución tienen que tomar una decisión muy clara: o hacer un ejercicio de política internacional o salvar la institución. Tienen que asumir que si no eligen al candidato adecuado deberán estar al menos 4 años con alguien que no puede desatascar el proceso, podemos arriesgarnos?", se cuestionó.

"Los países tienen que saber cuál es la pregunta real: estamos o no preocupados por le futuro de la institución", agregó.

Grosser hizo esta reflexión en la rueda de prensa posterior a la presentación de su candidatura ante el Consejo General de la OMC, que durante tres días escuchará a los 9 candidatos que aspiran al cargo.

Tim Grosser, ministro de Comercio de su país, es el único candidato a la dirección de la OMC que procede de un país desarrollado, algo que no le asusta.

"Si es un ejercicio de política internacional, entonces sé que no tengo muchas oportunidades, pero si es sobre quién es el mejor preparado, entonces sí, puedo ser el elegido", afirmó.

Una vez el Consejo General haya escuchado a todos los candidatos se abrirá un proceso de consultas.

A través de esas consultas, se tendrá que ir definiendo la candidatura con menos apoyo, en un proceso de "descarte" que proseguirá hasta que sólo quede un aspirante.

Grosser confía en el proceso y de nuevo reiteró que "espera" que la elección se base no en la nacionalidad del candidato, sino en su currículum.

Destacó en varias ocasiones sus "treinta años" en el mundo del comercio y su capacidad de trabajo.

"La OMC enfrenta un problema de relevancia. Debemos trabajar para devolver la importancia que se merece", concluyó.

Las negociaciones para liberalizar el comercio mundial, conocidas como la Ronda de Doha, comenzaron en 2001 pero están estancadas desde hace casi un lustro, lo que ha erosionado considerablemente la credibilidad de la entidad.