La Agencia nipona de la Energía Atómica y la Unión Europea han iniciado el ensamblaje de un dispositivo de fusión nuclear experimental, que se espera pueda comenzar sus operaciones en 2019, informó hoy la agencia nipona Kyodo.

El dispositivo experimental JT60SA, que es una evolución de un modelo usado hasta 2008, estará integrado por piezas fabricadas en Europa y Japón y será desarrollado en las instalaciones de la agencia nipona ubicadas en Naka, en la provincia de Ibaraki (este de Japón).

Se espera que los resultados de la investigación con el nuevo JT60SA sirvan además para el futuro Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER, por sus siglas en inglés).

El proyecto ITER, que nació en 2006, es un programa cuyo objetivo es el de construir una unidad de fusión en Caradache (sur de Francia) y en el que participan actualmente la Unión Europea, Estados Unidos, China, Rusia, la India, Japón y Corea del Sur.

Además, también intervienen empresas como la aeronáutica EADS CASA o la energética española Iberdrola.

En el ITER, que se espera inicie sus operaciones para 2020, se pretenden reproducir las reacciones de fusión que tienen lugar en el Sol y otras estrellas con el objetivo de generar energía.

El nipón Osamu Motojima es el director ejecutivo de este proyecto en Caradache cuya tecnología, capaz de generar mucha más energía y menos residuos, está llamada a sustituir a la energía atómica de fisión una vez perfeccionada, algo que podría suceder en torno a 2050, según los expertos.

Europa financia, a través de Fusion For Energy (F4E) -organismo de la Unión Europea encargado de gestionar las licitaciones al ITER-, el 45 por ciento de la construcción de este proyecto internacional, con una aportación que asciende a 6.600 millones de euros (8.880 millones de dólares).