Jefes de pandillas salvadoreñas refutaron hoy desde la cárcel la advertencia que Estados Unidos hizo a sus ciudadanos para que no visiten El Salvador por su alto índice de violencia y defendieron la "tregua" que mantienen desde 2012.

El Departamento de Estado emitió el miércoles pasado en Washington una alerta de viaje a El Salvador por considerar que la "tregua" entre pandillas en este país ha tenido "poco impacto" en robos, asaltos y otros delitos violentos y que la mayoría de los crímenes quedan "sin resolver".

Desde enero de 2010 un total de 22 ciudadanos estadounidenses han sido asesinados en El Salvador y sólo en cinco de esos casos ha habido condenas, indicó en un comunicado el Departamento de Estado.

Sin embargo, en una nota que leyeron hoy ante periodistas en la prisión de La Esperanza o Mariona, cercana a San Salvador, los pandilleros aseguraron que la información en que se basa el Gobierno estadounidense para lanzar su alerta de viaje está "desfasada, ya que cita datos de 2010 y 2011".

Este argumento de los pandilleros coincide con declaraciones del ministro salvadoreño de Seguridad, David Munguía Payés, quien dijo el pasado jueves que "esa alerta pudiera haber venido en los años 2010 y 2011, donde los índices delincuenciales eran sumamente altos", pues bajaron en 2012.

"Pudiera ser que esta alerta (...) esté basada en datos estadísticos anteriores", insistió el ministro, y arguyó que las 22 víctimas mencionadas por el Departamento de Estado eran salvadoreños nacionalizados como estadounidenses.

Los cabecillas de las maras afirmaron que con la alerta de viaje "se pretende asustar y desestimular" a los estadounidenses que quieran visitar El Salvador y defendieron la "tregua" que mantienen desde marzo de 2012 las dos principales pandillas.

La "tregua" entre la Mara Salvatrucha (MS) y la M-18 consiste en que sus miembros no se maten entre sí y ha disminuido los homicidios en más del 50 % desde marzo de 2012, según las autoridades.

"Presumimos que al momento de redactar dicho documento, la sede diplomática de Estados Unidos en El Salvador no se esforzó en proveer de información actualizada al Departamento de Estado sobre la nueva realidad del país que fue transformada en 2012" por la "tregua", añadieron los jefes pandilleros.

"Nos resistimos a aceptar que pudo haber actuación dolosa inspirada por la amenaza de intereses de las grandes empresas estadounidenses que se lucran de la situación de violencia que agobia a los países de la región", apuntaron.

Indicaron que dichas empresas encuentran en estos países "un gran mercado para la venta de armas, sistemas de seguridad y todo tipo de tecnología relacionada con las estrategias de seguridad que promueve Estados Unidos".

Según medios locales, en la comparecencia ante los periodistas participaron cabecillas de la MS, la M-18 y otras maras recluidos por asesinatos y otros delitos en la cárcel de Mariona y en otras prisiones, desde donde fueron trasladados por las autoridades penitenciarias para dicha actividad.

El procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Oscar Luna, diputados y representantes de otros sectores han señalado que el Gobierno debería tomar en serio la advertencia de Estados Unidos.

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, dijo el domingo sobre esa alerta de viaje: "No nos agrada, nos afecta económicamente (...), pero no quiere decir que no aplica".