El estudiante Silvio Beurer Filho, miembro de un "piquete", como se denomina a los grupos que preservan la tradición de los gauchos, los jinetes de Río Grande do Sul y de toda la región de la pampa, fue sepultado hoy en Santa María en una de las despedidas más llamativas de las víctimas del incendio de la discoteca Kiss.

Beurer Filho, de 31 años, estudiante de agronomía y ganadero, era patrón en una hacienda familiar en la localidad de São Pedro do Sul y muy querido entre sus compañeros del "piquete" Junção dos Cascos, que acudieron al sepelio a lomos de sus caballos, vestidos con sus ropas y sombreros tradicionales, sin poder contener las lágrimas.

En vez del tradicional pañuelo rojo que suelen llevar atado al cuello los gauchos, los familiares y amigos de Beurer Filho lucían hoy uno de color negro en señal de luto.

Durante el velatorio, el féretro fue cubierto con la bandera del estado de Río Grande do Sul y sobre ella se depositó su sombrero de gaucho y sus gafas de sol, mientras que un acordeón fue puesto al lado y, en la cabecera, una enorme foto de Silvio montado sobre su caballo observando la inmensidad de la pampa.

Ya en el cementerio, el gaucho fue enterrado envuelto en la bandera de su estado mientras sus compañeros y familiares entonaban a coro una canción típica regional.

Beurer Filho fue uno de los 231 muertos que dejó el incendio de la discoteca, que todo indica fue causado por un artefacto pirotécnico encendido por uno de los integrantes de la banda Gurizada Fandangueira, que se presentaba en el lugar la madrugada del domingo, cuando ocurrió la tragedia.