El líder norcoreano, Kim Jong-un, tomará "importantes medidas de Estado" ante los "movimientos anti-Pyongyang" que, liderados por EEUU, derivaron en nuevas sanciones de la ONU, informa hoy la agencia estatal norcoreana, KCNA.

Kim transmitió la firme determinación para de tomar medidas durante una reunión con funcionarios a cargo de la seguridad estatal y de exteriores, indicó hoy KCNA, que no precisa la fecha de ese encuentro.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado martes una resolución para reforzar las sanciones contra Corea del Norte por el lanzamiento, en diciembre, de un cohete de largo alcance, el primero que logró poner en órbita un satélite norcoreano.

Pyongyang asegura que esa operación forma parte de su programa de desarrollo espacial, pero el Consejo de Seguridad la consideró una violación de resoluciones anteriores que prohibían al país comunista desarrollar tecnología de misiles balísticos.

Tras conocerse las nuevas sanciones, Corea del Sur anunció el jueves su intención de realizar una nueva prueba nuclear y proseguir con los lanzamientos de cohetes de largo alcance.

La información publicada hoy por KCNA, que no alude abiertamente a esa eventual prueba atómica, señala que en la reunión de defensa el líder norcoreano instruyó con "tareas específicas" a los oficiales ante la "grave situación creada".

La agencia atribuyó esta situación a "los movimientos anti-norcoreanos de las fuerzas hostiles, que arbitrariamente y de forma provocadora fabricaron la 'resolución' del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el refuerzo de sanciones".

Tanto Washington como Seúl creen que Corea del Norte habría concluido los preparativos técnicos para realizar un nuevo ensayo nuclear en la base de Punggye-ri, en el noreste del país comunista, por lo que una prueba podría producirse en cuestión de semanas o días.

De llevarse a cabo, sería la tercera tras las realizadas en 2006 y 2009, que se produjeron después de lanzamientos de misiles y de un primer cohete de largo alcance.