El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, descartó hoy un "cambio de curso" en el plan del Gobierno para atajar el déficit, después de que el Reino Unido sufriera una contracción económica del 0,3 % en el último trimestre de 2012.

El político liberaldemócrata, que está en coalición con los conservadores del primer ministro británico, David Cameron, dijo hoy a la cadena BBC que el Gobierno está comprometido a encontrar fondos para invertir en proyectos de infraestructura para hacer repuntar la economía, pero descartó un mayor endeudamiento.

La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, siglas en inglés) informó el viernes de que la economía británica sufrió una contracción entre octubre a diciembre del año pasado, que hace temer que el Reino Unido se encamine a otra recesión.

Clegg hizo estos comentarios tras las críticas de los políticos de la oposición, que piden al ministro británico de Economía, George Osborne, que aproveche el presupuesto que dará a conocer el próximo marzo para cambiar la estrategia económica del país.

Desde finales de 2010, el Gobierno viene aplicando un duro programa de austeridad, con recortes en el sector público a fin de reducir el abultado endeudamiento del país.

"Estamos siendo duros, pero pragmáticos. Somos tajantes pero innovadores. Si la gente tiene ideas sobre cómo podemos aportar más capital en nuestra infraestructura, sin acudir al banco, por supuesto que somos abiertos (a las propuestas)", agregó Clegg.

Con la última contracción, los expertos temen que una nueva caída del Producto Interior Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2013, el Reino Unido entre en su tercera recesión en casi cinco años, después de la de 2008-2009 y la de 2011-2012.

La deuda neta del Reino Unido se sitúa actualmente en 1.110 billones de libras (1.320 billones de euros), equivalente a un 70,7 por ciento del PIB del país.