El ex secretario general de la Liga Árabe y dirigente opositor egipcio, Amro Musa, afirmó hoy que los altercados de las últimas horas en su país eran previsibles y advirtió de que la violencia continuará por la frustración popular.

"Esta violencia se esperaba y todavía se espera que siga", dijo Musa a Efe durante el Foro de Davos.

"Hay mucho malestar y frustración en nuestro país, que conducen a esta violencia, aunque hay otras razones, no todas de ellas políticas", manifestó el veterano político egipcio, que formó parte de los Gobiernos del derrocado presidente egipcio, Hosni Mubarak.

"Egipto está atravesando tiempos muy complicados, pero espero que esto no dure demasiado tiempo", agregó el excandidato presidencial, que descartó que estos episodios sean algo aislado.

"Forman parte de un proceso continuo de revolución y de un proceso continuo de confrontación entre la revolución y quienes defienden otras inclinaciones", declaró.

Egipto vive un brote de violencia, especialmente grave en torno a a la cárcel de Port Said, donde los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad han costado la vida a al menos 16 personas.

Los enfrentamientos se desataron tras conocerse la decisión de un tribunal penal de recomendar la pena de muerte para 21 de los implicados en la masacre en el estadio de fútbol de esa ciudad entre aficionados de clubes rivales hace ahora casi un año.

Estos altercados sucedieron a los disturbios en todo el país, en el segundo aniversario de la revolución, que costaron la vida a nueve personas, según los últimos datos del Gobierno.

Sobre la recomendación de pena de muerte para 21 de los procesados por la tragedia de Port Said, Musa manifestó que "se trata de un número muy alto para ser enviado al gran mufti".

"Al estar aquí no conozco en detalle lo que dice el fallo y hay que tener en cuenta además que queda el proceso de apelación", dijo.