Los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) decidieron hoy trabajar para lograr un acuerdo "de mínimos" en la reunión ministerial del próximo diciembre en Bali, pero no consiguieron identificar ni acotar los temas a negociar y, eventualmente, acordar.

"Fue una reunión productiva, pusimos claridad y consenso en la necesidad de conseguir un par de cosas en Bali", explicó Ron Kirk, representante de Comercio de Estados Unidos, a la salida del encuentro.

"Fue un encuentro muy importante porque todo el mundo señaló al comercio como un instrumento de crecimiento económico esencial y hubo consenso en que debemos lograr un acuerdo en Bali", agregó a su vez la ministra de Comercio de Costa Rica, Anabel González.

"Lo más importante es que para una organización que desde hace diez años pelea por poder lograr un acuerdo, el hecho de que nos podamos unir, y podamos hacer algo pragmático juntos, ya resulta enorme", agregó el estadounidense.

A pesar de este aparente optimismo, Kirk fue el representante de más alto nivel proveniente de uno de los países considerados "clave" de la OMC presentes en la reunión, organizada por Suiza al margen del Foro Económico de Davos.

Brasil, India y China prefirieron enviar a viceministros, al igual que la Unión Europea, representada por el director general de Comercio, en lugar del comisario, como solía ser en anteriores ediciones del encuentro.

"Nadie en el mundo duda de nuestra habilidad para no lograr un consenso, porque lo hemos hecho durante años", ironizó Kirk, quien añadió que no obstante "ahora hay acuerdo de que para poder avanzar con el proceso de Doha primero tenemos que lograr dos paquetes pequeños".

El estadounidense se refirió a los más de doce años de negociaciones infructuosas de la Ronda de Doha, el proceso de liberalización del comercio mundial estancado desde hace casi un lustro.

Constatada esta parálisis, en la reunión ministerial de diciembre del 2011 se acordó que la manera de desencallar el proceso pasaba por primero acordar un "paquete menor", que diera impulso y confianza para seguir con el proceso, y que éste debía presentarse en Bali, en la novena reunión ministerial, en diciembre del 2013.

A diez meses de esa cita, hoy se constató que las ganas están, el supuesto interés también, pero lo concreto brilla por su ausencia.

Los representantes de 20 países más la Unión Europea -que engloba a 27 naciones- presentes en la reunión señalaron la Ayuda al Comercio -promover infraestructuras, transporte y todo lo que contribuye al intercambio comercial- como el área en que se concentrará el acuerdo.

El problema es que no se definió qué temas concretos dentro de esta vasta área serán desarrollados.

Los ministros y viceministros pospusieron una vez más esta decisión hasta abril, cuando eventualmente se reunirían de nuevo para acotar los temas; acto seguido, se pondrían a negociar, para tener el acuerdo perfilado antes del verano septentrional.

"El problema es que sólo en el área de Ayuda al Comercio hay veinte temas muy técnicos que ni tan siquiera se han tocado; el tiempo apremia y no hay ningún paso concreto a la vista", señalaron a Efe fuentes cercanas a la negociación que pidieron el anonimato.

"Es verdad que hay mucho trabajo técnico por hacer... pero mi experiencia me indica que si se quiere lograr algo es increíble como se consigue rápidamente", comentó, siempre optimista, Kirk.

Una opinión que no comparte el ministro de Comercio de Sudáfrica, Rob Davies, veterano negociador y potente voz de los países menos desarrollados.

"Algunos de nosotros advertimos en la reunión de que aún hay mucho trabajo que hacer, que todavía hay muchos temas sin resolver, que aún debe establecerse cómo las economías más pequeñas van a acomodarse y qué trato van a obtener", afirmó Davies.

Brasil puso sobre la mesa la agricultura, al proponer que en el acuerdo de Bali se incluya un apartado sobre mayor transparencia en la administración de cuota tarifaria.

"Brasil puso en la mesa una propuesta con mucho sentido, y nosotros concordamos, pero todos estamos de acuerdo que si nos volvemos muy ambiciosos podemos retroceder", puntualizó Kirk.

De hecho, la declaración final del organizador de la reunión, el ministro de Economía suizo, Johann Schneider-Ammann, explicita que "los miembros deberían restringirse a lo estrictamente alcanzable y hacer propuestas que tengan suficiente apoyo para lograr el acuerdo".

En una rueda de prensa posterior a la reunión, el director general de la OMC, Pascal Lamy, insistió en que un eventual acuerdo "tiene que estar cerrado en torno al verano" y aseguró que "desde el punto de vista técnico es posible".

"Queda por ver si se hace o no, pero si me pregunta si se puede hacer en la situación actual, contesto que sí, que se puede hacer, incluso en los temas agrícolas", dijo Lamy.

Lamy compareció ante la prensa junto al ministro indonesio de Comercio, Gita Wirjawan, anfitrión de la ministerial de Bali, que subrayó la necesidad "de hacer lo que sea necesario" para alcanzar un acuerdo antes de diciembre.

"El fracaso no es un una opción", dijo. Marta Hurtado