Al menos cinco manifestantes murieron hoy y otros 45 resultaron heridos en la ciudad de Faluya, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, en enfrentamientos con efectivos del Ejército iraquí, informaron a Efe fuentes policiales.

Los primeros choques tuvieron lugar, según las fuentes, cuando los manifestantes se dirigían a la oración del viernes en una carretera a la entrada de Faluya, en la provincia suní de Al Anbar, que ha registrado masivas protestas contra el gobierno del chií Nuri al Maliki en las últimas semanas.

Según las fuentes, los enfrentamientos se reanudaron tras el rezo semanal, después de que los manifestantes conocieran la noticia de la muerte de dos personas a manos del Ejército.

En una reacción furibunda, los manifestantes incendiaron un vehículo militar y lanzaron piedras a los soldados, que respondieron con disparos.

Irak es escenario desde el pasado 21 de diciembre de grandes manifestaciones por parte de la comunidad suní, desatadas tras la detención del guardaespaldas del ministro de Finanzas, Rafae al Isaui.

Las protestas estallaron en Al Anbar, y se extendieron a las provincias de Salahedin, Nínive, Diyala, Kirkuk y algunas zonas de Bagdad de mayoría suní.

Los manifestantes condenan esa detención, y asimismo piden la puesta en libertad de detenidos, la derogación de la ley antiterrorista y la reforma del proceso político, que, consideran, somete a la minoría suní a marginación.

Hace tres días, el principal bloque opositor del país, Al Iraqiya, anunció su boicot a las sesiones del Gobierno de unidad nacional, encabezado por Al Maliki, "en protesta por la política de marginación y la ausencia de respuesta a las peticiones de los manifestantes".

En un comunicado, Al Iraqiya explicó que sus diputados y ministros tomaron esta decisión tras una reunión en la oficina de uno de sus dirigentes, el viceprimer ministro Saleh al Mutlaq.