La ciudad de Chicago (EE.UU.) comienza hoy a recuperarse de una semana con temperaturas por debajo de los 20 grados bajo cero y continuadas nevadas que se vieron magnificadas por el llamado "efecto lago".

En los últimos días la ciudad de Chicago y gran parte de la zona de los grandes lagos ha sufrido nevadas y temperaturas extremas que han provocado problemas de tráfico y obligaron a las autoridades a movilizar un gran número de quitanieves y unidades de bomberos.

El llamado "efecto lago", que amplifica los efectos de las bajas temperaturas debido al vapor de agua que asciende de las masas de agua que rodean la región, han provocado finas nevadas que han cubierto la ciudad con un manto blanco.

Asimismo, el empuje del viento ha provocado que la sensación de temperatura haya caído hasta los 30 grados bajo cero, aunque se espera que a partir de hoy las temperaturas comiencen a subir, hasta rondar una media de 5 grados bajo cero.

Enero está siendo el mes más frío en lo que va de año, después de un diciembre anormalmente cálido para la ciudad más populosa del estado de Illinois.

Las bajísimas temperaturas han dejado imágenes como la de un almacén que sufrió un incendio y acabó totalmente cubierto de hielo debido a que el agua con la que se sofocaban las llamas se congelaba casi instantáneamente.

Además, la ciudad se ha tenido que enfrentar a vientos de más de 100 kilómetros por hora.

La tormentas de invierno, con nieve y fuertes ráfagas, se están extendiendo por todo Michigan, Indiana y más al sur, en Ohio, Kentucky, Virginia, Tennessee e incluso Carolina del Norte.