Los seis principales sindicatos de Brasil convocaron hoy una manifestación en Brasilia, que pretende reunir a decenas de miles de trabajadores frente al palacio presidencial de Planalto el próximo 6 de marzo, para pedir una reforma laboral.

La protesta fue convocada en Sao Paulo por los dos sindicatos mayoritarios, la Central Única de Trabajadores (CUT) y Fuerza Sindical, y otros cuatro agrupaciones.

Entre las convocantes también se encuentran la Central General de los Trabajadores de Brasil (CGTB), la Central de los Trabajadores de Brasil (CTB), la Nueva Central Sindical de Trabajadores (NCST) y Unión General de Trabajadores (UGT).

La principal reivindicación de los sindicatos es la reducción de la jornada laboral de las actuales 44 horas semanales a 40 sin que se produzca una reducción del salario.

Además, demandan cambios en los cálculos de las pensiones, que el Gobierno dedique el 10 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a la educación y otro 10 por ciento a la salud y que se impulse la reforma agraria, entre otras demandas.

Todos los sindicatos coinciden en que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, no está cumpliendo "diversas" promesas que hizo a los trabajadores durante la campaña electoral que le llevó al poder en las elecciones de octubre de 2010, según un comunicado de Fuerza Sindical.