Rusia tachó hoy de obsesiva la aspiración de la oposición siria de derrocar al presidente de Siria, Bachar al Asad, y dudó de que esa postura pueda poner fin al sangriento conflicto en el país islámico.

"El principal obstáculo (para resolver el conflicto sirio) es la obsesión de los opositores por la idea de derrocar a Bachar al Asad", dijo el titular de Exteriores ruso, Sergueí Lavrov, en rueda de prensa.

Agregó que mientras sigue reinando "esa postura intransigente no habrá nada de bueno, el conflicto armado proseguirá y habrá más muertes".

Apuntó que algunos miembros del Grupo de Acción (GA) para Siria, que incluye entre otros a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Rusia, China, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña), apoyan la lucha armada de la oposición contra las autoridades de este país.

"La coalición opositora declaró como su objetivo el derrocamiento del régimen (de Al Asad) y de sus instituciones, lo que contradice abiertamente a los acuerdos de Ginebra que señalan claramente que las instituciones estatales deben ser conservadas", dijo.

Lamentó que sólo Rusia y China se esfuerzan para sentar a las partes en conflicto a la mesa de negociaciones mientras que Occidente no contribuye, según Lavrov, al proceso de paz.

Reiteró que el destino de Al Asad no es una prioridad para las autoridades rusas, que según el ministro persiguen poner fin al derrame de sangre en el país árabe.