La oposición bareiní aceptó hoy "con cautelas" una nueva oferta para el diálogo propuesta ayer por el monarca del país, Hamad bin Isa el Jalifa, para acabar con la crisis política en este país desde hace casi dos años.

Los principales grupos de la oposición indicaron en un comunicado conjunto que están preparados para participar en unas conversaciones "que aseguren el derecho del pueblo de transición a un sistema democrático de gobierno en el que el pueblo sea la fuente de todos los poderes, y que garantice una solución pacífica".

El rey dio órdenes ayer al ministro de Justicia y Asuntos Islámicos, Jalid bin Ali bin Abdala al Jalifa, para abrir el diálogo.

Posteriormente, éste, en un comunicado, invitó a representantes de los grupos políticos y a independientes a retomar las negociaciones, que serán la continuación del diálogo nacional abierto en 2011 y que terminó en fracaso.

La oposición participó de forma parcial en aquellas conversaciones, pero después se retiró alegando haber sido marginados y la poca seriedad con que se abordaron sus demandas.

Según el ministro de Justicia, la agenda para el nuevo diálogo abordará todas las cuestiones pendientes "con el objetivo de alcanzar un mayor consenso".

La oposición, que incluye a islamistas chiíes, liberales y panarabistas, respondió hoy que "no prejuzgarán" las nuevas conversaciones, aunque recordó que se necesita un acuerdo sobre la lista de participantes, la agenda, el calendario y un mecanismo para implementar los eventuales acuerdos.

Asimismo, consideraron que debería permitirse al pueblo bareiní dar su opinión sobre cualquier decisión antes de que se ponga en práctica, ya sea a través de un referéndum o de un gobierno de transición.

El Movimiento 14 de Febrero, que engloba a los grupos que comenzaron las protestas dentro de la primavera árabe en 2011, no reconoce a la monarquía bareiní (suní, frente a la mayoría de población chií) y reclama la caída del régimen.

Los líderes de esta coalición, que permanecen en el anonimato, no han respondido hasta el momento a la nueva oferta de diálogo.

Los recientes movimientos llegan solo días después de que el secretario general de la principal fuerza opositora, Al Wifaq, dijera el pasado sábado que tan solo el diálogo o un gobierno de transición podrían sacar al país de la crisis.