La Comisión Europea (CE) advirtió hoy de los "riegos significativos" que aún afronta la banca española, pese a las mejoras logradas gracias al saneamiento del sector, que será analizado por una nueva misión europea a finales de este mes.

"Los riesgos para el sector financiero de España siguen siendo significativos y, pese a la buena actuación general, continúa enfrentándose a varios retos", señaló el Ejecutivo europeo en su segunda evaluación del cumplimiento, por parte del país, de las condiciones vinculadas al programa de ayuda aprobado en julio de 2012.

En ese informe, la CE señaló que la banca española se enfrenta aún a problemas, como las "difíciles" condiciones de financiación que afronta en los mercados, pese a las recientes mejoras.

Por el contrario, la Comisión recalca que la reestructuración ha permitido el saneamiento de las balanzas de pagos de los bancos, lo que acelera el desapalancamiento de la exposición de las entidades a las partes "no viables de la economía", como los activos inmobiliarios tóxicos resultantes del estallido de la burbuja del sector, cuyo deterioro sigue lastrando a la banca.

La reestructuración ha reforzado también los ratios de capital de las entidades y les ha proporcionado liquidez, lo que puede traducirse en un mayor flujo de créditos hacia la economía real, señala la CE, que también reconoce que la situación de los préstamos "sigue en territorio negativo".

El Ejecutivo europeo alaba la "oportuna" puesta en marcha de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (la Sareb), conocida también como el "banco malo", y destaca el "importante logro" que supuso la transferencia de los activos tóxicos de los bancos nacionalizados (Bankia, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia) "en plazos ambiciosos".

"El cumplimiento de las condiciones establecidas en el Memorando de Entendimiento (el MoU, documento que establece las condiciones que debía cumplir España a cambio de la ayuda financiera) respecto a la Sareb están bien encaminadas", afirma Bruselas.

Sin embargo, la CE recuerda que aún queda pendiente el establecimiento de una comisión de control de la sociedad y señala que el "banco malo" debe superar aún "retos", como la adopción de un plan de negocios "sensato".

La Comisión Europea recalca también en el documento que "en general, las reformas del sector bancario han avanzado según lo previsto, pero podría fortalecerse aún más en algunas áreas".

"El mayor desafío en los últimos meses ha sido poner en funcionamiento la Sareb en el momento oportuno, lo que se logró, pero ésta todavía se enfrenta a desafíos operacionales adicionales", advierte la CE.

La eliminación de la participación de las cajas de ahorros en el accionariado de los bancos a los que han dado lugar también "sigue siendo un objetivo desafiante", un aspecto que se recoge en el proyecto de la Ley de Cajas presentada el lunes por el Ejecutivo español para su consulta pública.

La nueva regulación, que debería entrar en vigor a finales de 2013 o principios de 2014, establece que las cajas que trasladaron su negocio a un banco, como La Caixa, Unicaja, Ibercaja y la fusión de BBK, Kutxa y Caja Vital, deberán convertirse en fundaciones bancarias, salvo las cajas Pollensa y Ontinyent.

A grandes rasgos, la CE considera que "el progreso en la aplicación tanto de las condiciones específicas para los bancos como en la condicionalidad horizontal -como la mencionada ley de cajas- del programa continúa ampliamente por el buen camino".

En vista de esto, la Comisión Europea recomienda al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) que libere el segundo tramo de la ayuda financiera a España, un total de 1.865 millones de euros que se destinarán al saneamiento de los bancos no nacionalizados, una decisión que se espera para el 28 de enero.

"Los planes de reestructuración aprobados ponen a los bancos (BMN, Liberbank, Caja España-Duero (CEISS) y Caja3) en el buen camino para restablecer su viabilidad en el tiempo y limitar la cantidad de fondos necesarios provenientes del contribuyente", asegura la CE.

Una nueva misión de conjunto de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) viajará a Madrid a finales de este mes para analizar sobre el terreno la reestructuración y mantener contactos con las autoridades españolas, antes de la publicación del segundo análisis sobre el avance de la reestructuración bancaria.