El Tribunal Especial de la ONU para Sierra Leona (TESL) celebra desde hoy una vista oral sobre la apelación presentada por el expresidente de Liberia, Charles Taylor, condenado por esa corte a 50 años de cárcel por instigar la comisión de crímenes de guerra en Sierra Leona.

La Fiscalía tomó en primer lugar la palabra para rebatir los argumentos de la defensa de Taylor, de 64 años, quien asiste a la vista.

El proceso de apelación está marcado por las acusaciones que se hacen mutuamente los fiscales por un lado, y los abogados de Taylor por otro, sobre supuestos errores técnicos que se habrían cometido en el juicio al exmandatario liberiano, que se celebra en La Haya.

"Los argumentos de la defensa son muy inteligentes, están muy bien documentados, pero simplemente son erróneos en cuanto a lo que es el Derecho consuetudinario internacional", indicó uno de los fiscales.

El propósito de Taylor al alimentar las hostilidades en Sierra Leona era ganar una "ventaja militar" y "dinero", señaló el fiscal, quien dejó claro que ese móvil "no le quita responsabilidad" sobre los crímenes que se estaban cometiendo.

"Charles Taylor conocía estas atrocidades (...) Seguía enviando armas de guerra y municiones" a los rebeldes del Frente Unido Revolucionario (RUF) de Sierra Leona, señaló el fiscal.

El pasado 30 de mayo, el TESL condenó a Taylor a 50 años de cárcel -por debajo de los 80 años que solicitaba la Fiscalía- por su complicidad en crímenes cometidos en la guerra civil en Sierra Leona, que apoyaba a cambio de diamantes (los conocidos como "diamantes de sangre").

El Tribunal le consideró responsable de fomentar algunos de los crímenes "más atroces de la historia de la humanidad", incluidos asesinatos, mutilaciones y violaciones en público de mujeres, que destacaban por su "brutalidad" y tuvieron un efecto "devastador" en las víctimas, según detalló la sentencia.

Taylor se convirtió así en el primer mandatario africano sentenciado por un tribunal internacional.

El Tribunal de Sierra Leona tiene su sede en Freetown, pero en este caso los procedimientos se trasladaron a La Haya por razones de seguridad.

El juicio a Taylor se abrió en junio de 2007 y quedó visto para sentencia en marzo de 2011.

El conflicto civil que asoló Sierra Leona entre 1991 y 2002 generó más de 100.000 víctimas, entre ellos multitud de mutilados, y causó unos 50.000 muertos.