Las primeras investigaciones policiales apuntan a que el atentado de ayer en un centro comercial de Atenas podría haber sido cometido por "Conspiración de Núcleos de Fuego", un grupo que fue muy activo hasta hace dos años y algunos de cuyos miembros están en la cárcel.

Las filtraciones de la policía a varios medios locales indican que la bomba de ayer estaba colocada en una olla a presión, un mecanismo idéntico al utilizado anteriormente por el citado grupo.

"Conspiración de Núcleos de Fuego" perpetró desde 2008 hasta 2011 más de un centenar de atentados contra la policía, políticos, jueces y embajadas en Grecia.

Esa organización terrorista anarquista fue aparentemente desmantelada a comienzos de 2011, tras enviar una serie de cartas bomba a varias embajadas extranjeras en Grecia.

El juicio contra los seis miembros que lograron ser detenidos comenzó en noviembre de 2011 y concluyó en octubre de 2012, con penas de cárcel que fueron desde los once hasta los 25 años.

En la explosión el domingo en "The Mall", uno de los centros comerciales más concurridos de la periferia de Atenas, resultaron heridos leves dos guardias de seguridad.

Una hora antes, un desconocido había llamado por teléfono al periódico Eleftherotypía y al portal de internet Zougla.gr alertando de que 50 minutos después se produciría una explosión.

En su llamada, el individuo instó a las fuerzas de seguridad a evacuar el edificio.

La bomba había sido colocada en la primera planta del edificio, en el que había unas doscientas personas cuando se ordenó la evacuación.

En el momento de la explosión el complejo había sido ya desalojado y únicamente quedaban en él policías y empleados de la compañía de seguridad.

El ministro de Orden Público, Nikos Dendias, en una entrevista con el rotativo a Kathimerini, criticó con dureza a "algunos jueces que ponen en libertad a los terroristas".

Con ello el ministro aludía a dos presuntos miembros del citado grupo, un hombre de 29 años y una mujer de 25 años, detenidos hace diez días porque su ADN fue encontrado en armas que pertenecían a la organización, pese a lo cual los jueces los dejaron en libertad condicional.

Desde hace algo más de una semana y tras dos años de relativa calma se ha registrado una nueva serie de ataques contra partidos y bancos, sin que los actos estén forzosamente relacionados entre sí.

Tras una serie de ataques incendiarios contra las viviendas de periodistas, cajeros de bancos y locales de los partidos gubernamentales, el pasado lunes varios individuos dispararon con un fusil kaláshnikov y un revólver contra el despacho del primer ministro, Andonis Samarás, en la sede de su partido conservador, Nueva Democracia.

La policía parte del supuesto de que los primeros ataques, perpetrados con pequeñas bombas de fabricación caseras, no guardan relación con el atentado contra el despacho de Samarás o el de ayer.