Un grupo indeterminado de combatientes de la organización salafí Ansar al Din se ha replegado en las últimas horas hacia Tombuctú, una de las ciudades del norte de Mali controlada por combatientes islamistas desde el pasado junio, dijo a Efe un notable de esta región.

Cherif Mohamed, habitante de la ciudad, aseguró que varias columnas de todoterrenos en los que viajaban hombres armados se dirigían hacia esa zona del país.

Los testimonios no dejan claro, sin embargo, si el destino final es Tombuctú o si habían continuado su camino hacia el norte.

Según el sitio de información electrónico mauritano Sahara Media, que cita también a testigos de Tombuctú, aviones franceses lanzaron una operación ayer contra vehículos de Ansar al Din, que transportaban armas y municiones.

Mientras tanto, continúa la confusión sobre la situación en la ciudad de Diabali, situada en el centro del país, a 400 kilómetros al norte de Bamako.

Según varios vecinos de la localidad y fuentes de seguridad contactados por Efe, las fuerzas malienses apoyadas por soldados franceses están lanzado operaciones de registro y peinando la zona.

Fouseyni Smake, un habitante de Diabali, aseguró que la vida en la ciudad va recuperando tímidamente su actividad y que numerosos comercios han reabierto.

No obstante, el ministro francés de Defensa, Jean Yves Le Drian, señaló ayer que Diabali todavía no estaba bajo control de las tropas francesas y malienses, aunque aseguró que habría avances en las próximas horas.

Esta mismas situación de confusión caracterizó la recuperación de la localidad de Kona, en el centro-este del país y que también había caído en manos de los combatientes salafíes de Ansar al Din.

Aunque el Ejército maliense anunció la toma de esta ciudad el día 12, hasta una semana después no se confirmó el control total sobre la población.

El grupo radical islámico Ansar al Din, que cuenta con el apoyo y la complicidad de grupos terroristas como Monoteísmo y Yihad en el África Occidental (MYAO) y Al Qaeda en el Magreb Islámico, lanzó una ofensiva el pasado día 7 de enero contra territorio controlado por el Gobierno de Bamako, que no fue frenada hasta la intervención del Eéjrcito francés, cuatro días después.