El ministro francés del Interior, Manuel Valls, justificó hoy la entrega que se hizo a España en noviembre de la exdirigente de Batasuna de nacionalidad francesa Aurore Martin, acusada de terrorismo, y reivindicó la cooperación con España en la lucha contra ETA, para la que reclamó su disolución.

Valls, en una entrevista a la cadena de televisión "Canal Plus" en la que era interrogado por el caso de Aurore Martin, defendió la "cooperación estrecha entre España y Francia contra el terrorismo" y dijo que el objetivo es "el fin de ETA, su disolución".

Frente a las críticas de la práctica totalidad de la clase política del País Vasco francés contra la entrega a España el 1 de noviembre de la joven activista, que fue puesta en libertad condicional por la Audiencia Nacional de Madrid el 22 de diciembre, el ministro aseguró que no intervino en su arresto en la localidad de donde es originaria el pasado 1 de noviembre.

"Yo no intervine" y si lo hubiera hecho "sería grave", afirmó después de haber afirmado que la captura se produjo "en un control fortuito" de la Gendarmería en las afueras de Mauléon.

En cualquier caso, el responsable de Interior insistió en que "estamos en un espacio judicial europeo, y había un mandato de arresto español" contra ella, con acusaciones "graves".

Interrogado sobre el hecho de que esas imputaciones se basaban en su participación en reuniones políticas y conferencias de prensa, Valls replicó que "las palabras tienen importancia".

Además, advirtió contra "los llamamientos a la independencia" en el País Vasco porque "son peligrosos para la unidad de nuestro país".

Y aun admitiendo las peculiaridades culturales de los vascos, recordó que en Francia "la República es una e indivisible".