La Policía española detuvo a siete personas que pretendían introducir en España 93 kilos de cocaína ocultos en bloques de piedra, que fueron incautados por las autoridades aduaneras chilenas antes de su envío hacia España.

Según explicó la Policía, la ruta marítima que habían trazado los arrestados para el transporte del estupefaciente era Bolivia, Chile y Algeciras, en el sur de España, para posteriormente ser traslada por tierra hasta Almería, también en el sur de la península.

La investigación comenzó en el mes de septiembre de 2011 cuando se tuvo conocimiento de la existencia de una organización de traficantes afincada en España y compuesta en su mayoría por ciudadanos colombianos y españoles.

Una vez identificados los miembros de la organización, los agentes averiguaron un plan para introducir cocaína en España desde Bolivia, transportándola oculta en el interior de bloques de mármol y piedra.

De acuerdo con la Policía, dos de los arrestados en la operación se desplazaron hasta la localidad almeriense de Macael, con múltiples empresas dedicadas al trabajo con mármol y granito, y alquilaron una nave para trasladar allí la piedra y extraer la droga.

Con toda la información obtenida y gracias a la colaboración policial internacional, agentes bolivianos pidieron a las autoridades aduaneras chilenas que efectuaran la inspección de la carga de un contenedor que transportaba rocas de granito.

En el registro se localizó un habitáculo creado para transportar la droga en su interior, por lo que se procedió a incautar los 93 kilos de cocaína.

Una vez identificado el nombre de la sociedad importadora del granito, las fuerzas de seguridad comprobaron que los datos coincidían con la empresa creada por la organización investigada en España, por lo que procedieron a realizar las detenciones.