El ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, ha hecho un llamamiento a la oposición para que deponga las armas y participe en un diálogo nacional, en una entrevista anoche a la televisión oficial, difundida hoy por la agencia de noticias Sana.

"Les digo a los jóvenes que portan armas que cambien y tomen parte en un diálogo para una nueva Siria. Seréis socios en su construcción ¿Por qué llevar armas?", dijo Al Mualem.

Sin embargo, rechazó que los partidarios de "una intervención extranjera" estén presentes en esas conversaciones y acusó a Catar, Arabia Saudí y Turquía, liderados por EEUU, de respaldar, financiar y armar a "los terroristas" en Siria.

"No nos hacemos ilusiones de que estos países dejarán de apoyar el terrorismo, pero si la violencia no para, no significa que no se mantendrá un diálogo nacional global", subrayó Al Mualem, quien indicó que nadie puede menospreciar la figura del presidente Bachar al Asad y que las discusiones sobre su futuro son "inaceptables".

El jefe de la diplomacia siria explicó el calendario del "programa político" del régimen para solucionar el conflicto e hizo hincapié en que se trata de una propuesta "participativa".

Señaló que el Gobierno actual será responsable de su etapa inicial: "La primera fase va a ser preparatoria antes de la celebración de la conferencia nacional de diálogo, y durará entre dos o tres meses".

En la siguiente fase, se llevará a cabo un diálogo nacional, donde deberán respetarse "las opiniones contrarias" y en el que, en su opinión, los intelectuales deben desempeñar un papel destacado.

Al Mualem afirmó que el Gobierno ha designado un comité especial para hacer un seguimiento de ese "programa político", que se pondrá en contacto con todas las facciones sirias, tanto dentro como fuera del país, que rechacen la intervención extranjera.

"Nadie tiene la decisión sobre la legitimidad de Siria excepto el pueblo sirio", aseguró.

El conflicto en Siria ha costado la vida a al menos 60.000 personas desde marzo de 2011 hasta noviembre de 2012, según los últimos datos de las Naciones Unidas.