El líder de los Hermanos Musulmanes en Jordania, Hamam Said, insistió hoy ante miles de personas en la necesidad de reformar el régimen y dudó de la capacidad de las próximas elecciones legislativas en lograr esos cambios.

"El movimiento islámico continuará llamando a la reforma del régimen hasta que este comprenda que no hay sitio para la falsificación de la voluntad del pueblo y hasta que modifique la ley electoral", afirmó Said durante una manifestación convocada a tan solo cinco días de los comicios.

En su opinión, la actual ley no permite a la población estar "verdaderamente representada ni elegir a su gobierno", el motivo esgrimido por los Hermanos Musulmanes para boicotear las elecciones, que se celebran el próximo 23 de enero.

El máximo dirigente de la Hermandad hizo estas declaraciones en un discurso durante la oración del mediodía en la Plaza de Feras, en el centro de Ammán, donde se concentraron miles de jordanos en una manifestación denominada "Viernes de la legitimidad popular".

Said reiteró que no espera que las elecciones traigan ningún cambio al país, ya que de ellas saldrá una Cámara baja que será "una copia" de las anteriores, que hasta el momento han optado por no investigar los casos de corrupción que afectan a los dirigentes.

"Los gobiernos deben administrar los asuntos del pueblo de un modo adecuado y proteger la riqueza del país en lugar de consentir la corrupción", subrayó el dirigente islamista, que agregó que "el pueblo se está preparando para gobernarse a sí mismo".

El jefe de la Hermandad habló en medio de un gran despliegue de las fuerzas de seguridad, que acordonaron la zona desde primera hora de la mañana e impidieron a los vehículos acceder a la misma.

La manifestación fue organizada por los Hermanos Musulmanes y su brazo político, el Frente de Acción Islámica (FAI), y por el Frente Nacional por la Reforma, encabezado por el exprimer ministro Ahmed Obeidat.

También participaron en la manifestación más de medio centenar de movimientos juveniles y grupos tribales, según los organizadores.

Los manifestantes enarbolaron pancartas y corearon consignas en las que exigían la salida del gobierno del primer ministro Abdalá Ensur, cuya decisión de eliminar los subsidios a los productos energéticos reavivó el descontento popular en noviembre pasado.

Entre los lemas también figuraron "las elecciones son imaginarias, la calle tiene la legitimidad", "vamos a seguir adelante hasta que se efectúen reformas", "la legitimidad debe ser para el pueblo" y "queremos salvar al país de la banda corrupta", entre otros.

El próximo miércoles Jordania celebra elecciones a la Cámara baja del Parlamento -el Senado es designado directamente por el rey Abdalá II-, que cuentan con el boicot de los islamistas y los grupos de izquierda aliados.

Los comicios llegan después de dos años de protestas esporádicas para pedir reformas y una mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, que estallaron en enero de 2011 al calor de la primavera árabe.