La encarcelada ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko volvió hoy a negarse por enésima vez a comparecer en el segundo juicio abierto en su contra por malversación y evasión fiscal por motivos de salud.

"Yulia Vladímirovna (patronímico de Timoshenko) se encuentra muy mal. No puede apoyarse en la pierna derecha. El dolor es insoportable. Dos veces al día le dan calmantes", dijo la diputada Alexandra Kuzhel a las agencias locales.

Los servicios penitenciarios ucranianos informaron de que la líder opositora les informó por escrito por decimotercera vez acerca de su negativa a abandonar la clínica de la ciudad de Járkov en la que permanece ingresada desde el 9 de mayo de 2012.

Kuzhel denunció el bloqueo informativo al que las autoridades han sometido a Timoshenko y la instalación de cámaras de vigilancia en la ducha y el baño, lo que la oposición considera una violación de la intimidad y de los derechos humanos.

Por esta razón, la pasada semana Timoshenko se declaró en desobediencia civil, duerme en el pasillo del hospital y se niega a regresar a su habitación hasta que retiren las cámaras de vigilancia.

Los abogados de la opositora ucraniana aseguran que los médicos alemanes que la tratan de su hernia y sus crónicos dolores de espalda desaconsejan su traslado hasta su plena recuperación.

Mientras, el médico jefe de la clínica en la que está ingresada, Mijaíl Afanásiev, mantiene que la comisión médica internacional que examinó a Timoshenko concluyó que no hay ningún motivo que impida su comparecencia ante los tribunales.

Timoshenko, que ha sido designada candidata a las elecciones presidenciales de 2015, no ha acudido ni una vez a los tribunales desde el comienzo del proceso en abril pasado.

Con todo, su defensor, Serguéi Vlásenko, no descartó que los funcionarios de prisiones intenten trasladar a su cliente por la fuerza hasta el tribunal.

Timoshenko, que fue condenada en octubre de 2011 a siete años de cárcel por abuso de poder, se ha negado desde el principio a asistir al juicio por recomendación de los médicos, que le aconsejan que mantenga reposo absoluto para completar la rehabilitación de su hernia discal.

En este segundo proceso judicial Timoshenko está acusada de endosar presuntamente al Estado ucraniano una deuda contraída por la corporación Sistemas Energéticos Unidos de Ucrania ante el Ministerio de Defensa ruso por valor de 405,5 millones de dólares.

Según la acusación, Timoshenko desvió fondos públicos en connivencia con el entonces primer ministro de Ucrania, Pável Lazarenko, entre 1997 y 1998, a lo que se suma la evasión de impuestos, lo que le podría costar otros doce años de cárcel.