El gobernador de Florida (EE.UU.), Rick Scott, ordenó hoy que se proceda con la ejecución de un traficante de drogas que lleva casi dos décadas en el corredor de la muerte por el fallecimiento de un agente que lo detuvo en un control de tráfico.

Según el escrito remitido hoy por Scott a la dirección de la Prisión Estatal de Florida, en la localidad de Raiford, la ejecución por inyección letal de Paul Augustus Howell está prevista para el próximo 26 de febrero a las seis de la tarde, hora local.

Howell, de 47 años y de raza negra, fue condenado a la pena de muerte en 1995 por la muerte tres años antes del agente de carreteras Jimmy Fulford, de 35 años.

El agente, que había detenido a Howell en un control de tráfico rutinario, falleció al abrir un paquete bomba que el condenado llevaba en su vehículo y cuyas destinatarias finales en realidad eran dos mujeres de la localidad de Marianna que al parecer estaban al corriente de un asesinato en el que el reo estaba implicado.

El estado de Florida lideró en 2012 las condenas a pena de muerte en Estados Unidos, un país donde en conjunto descendieron hasta su segundo nivel más bajo desde que en 1976 se restituyó este castigo, según un informe del Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

Según el recuento anual de esa organización, en 2012 Florida emitió 21 condenas a muerte, la cifra más alta del país, por delante de California (14), Texas (9) y Pensilvania (7), y también fue el que más reos ejecutó, con 3 muertes, sólo por detrás de Texas, con 15. En 2011 mató a 2 presos.

Igualmente, es el segundo estado con más gente en el corredor de la muerte, con 406 personas, anticipado sólo por California, con 724 reos. La media de tiempo que llevan estos presos de Florida en el corredor es de más de 13 años y su edad media es de 44 años.

Un total de 74 personas murieron por inyección letal en Florida desde 1976, cuando se restableció esta condena.