La Casa Blanca condenó hoy "enérgicamente" el "atentado terrorista" ocurrido ayer en una planta gasística en Argelia, donde todavía permanecen secuestrados al menos siete ciudadanos occidentales.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró en su rueda de prensa diaria que el Gobierno de Estados Unidos está siguiendo de cerca los acontecimientos y que, además, está en contacto con los oficiales de la firma BP, propietaria de la planta donde tuvieron lugar los hechos.

"La información que tenemos hasta este momento indica que ciudadanos estadounidenses están entre los rehenes. Pero no tenemos, en este momento, más detalles que ofrecerles. Estamos ciertamente preocupados por las informaciones que llegan sobre la pérdida de vidas y pedimos aclaraciones al Gobierno de Argelia", añadió Carney.